Cuando nuestros hijos no han aprobado el curso y le han quedado asignaturas el problema se extiende al resto de la familia, porque es el objetivo de todos que llegue septiembre y se recuperen las materias para así poder promocionar curso, y para esto se necesitan hacer refuerzos y estudiar las materias, ¿pero cómo hacerlo?:

  1. Haz una buena programación de las asignaturas pendientes y reparte el contenido en las semanas que quedan de vacaciones.
  2. Según el número de asignaturas y contenido podrá permitirse o no descansar el tiempo que estamos de vacaciones o alguno de estos días.
  3. Organiza un horario fijo para todos los días y salvo una excepción importante no habrá cambios, por lo que no habrá que negociar a diario y así evitaremos conflictos. Esto deberá hacerse desde el primer día.
  4. Buscaremos un lugar donde el joven todos los días trabajará, será un espacio independiente donde el resto de la familia pueda seguir su dinámica, teniendo en cuenta que a veces vamos a lugares de alquiler o pequeños apartamentos, por lo que buscaremos ese lugar o momento en el que no esté el resto de la familia para facilitar la tarea.
  5. El tiempo de dedicación será el estipulado, y si se han cubierto los objetivos el resto del día será de descanso.
  6. No estaremos todo el día hablando de las notas o del curso, pues esto contaminará el ambiente del resto de la familia.
  7. Un día a la semana será de descanso, siempre y cuando los objetivos semanales queden cubiertos.
  8. Deberá dormir las horas necesarias para rendir al día siguiente.
  9. Si vemos que sin ayuda (academias, profesores particulares, etc.) no es posible superar la asignatura y nos vamos mucho tiempo de vacaciones deberíamos plantearnos busca en el lugar de destino algún recurso.
  10. El joven deberá saber que durante este tiempo la prioridad es el estudio, porque no fue responsable, pero que si cumple los objetivos también podrá divertirse y pasarlo bien.

Las vacaciones son necesarias para todos y después de un año de trabajo, problemas y agobios debemos tener la habilidad de saber compaginar, pues la irresponsabilidad de los hijos no puede arruinar unas vacaciones imprescindibles para el equilibrio psicológico. Además, no debemos olvidar  a aquellos hijos que sí han trabajado durante el curso y ellos no deberán pagar las consecuencias de su hermano o hermana.