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Comienzo por señalar que las personas deprimidas sufren una incapacidad para disfrutar de la vida, lloran frecuentemente, están irritables, duermen mal y a veces hasta piensan que lo mejor es morir. Es por esto que te vamos a dar unos consejos para convivir con una persona depresiva.

Las personas que conviven con personas depresivas suelen pasar por varias etapas en las que su relación con ellos va cambiando. En nuestra clínica de Psicólogo en Córdoba nos encontramos de forma frecuente con este tipo de casos. La etapa inicial la actitud es de apoyo, amabilidad extrema y se dan muchas muestras de afecto.

Pero unos meses más tarde, si la situación del enfermo no ha mejorado, suelen aparecer cambios en la actitud de los acompañantes, empieza a hacer mella el desgaste y el cansancio y entonces se pasa a una actitud de enfado y crispación. Además se comienza a pensar que la ausencia de mejoría se debe a una falta de esfuerzo del paciente para salir de la depresión. A partir de esta etapa, se pasa a otra en la que la actitud es variable, los familiares pasan por periodos en los que aparecen emociones de la fase inicial y por otros donde predomina la actitud de la fase segunda.

Es importante saber que para superar la depresión, aunque la actitud que mantengan las personas acompañantes es importante, la principal actuación debe partir de la persona deprimida y hasta que no aprenda una forma adecuada de ver las cosas y de actuar no será capaz de salir de ella. Aunque es cierto que la actitud de la persona acompañante puede acelerar o entorpecer este proceso. Estos son 5 consejos para convivir con una persona depresiva:

  1. Debes entender cómo se siente habitualmente una persona depresiva, para ello puedes hacer un ejercicio, piensa en cómo te sentías el día más triste de tu vida y auméntalo cien veces más. Ese sentimiento es el que una persona depresiva mantiene de manera constante.
  2. Procura controlar tus emociones negativas hacia la persona depresiva, para ello deberás evitar pensamientos como: “no se esfuerza en estar bien”, “me utiliza”, “si me quisiera realmente lucharía más por estar bien”, “esto no tiene solución, ya debería estar bien después de todo el tiempo que ha pasado…”.
  3. Refuerza cualquier avance en su recuperación,  cualquier gesto no depresivo debe ser valorado, una sonrisa, un comentario positivo por su parte, …
  4. Al contrario de lo anterior no refuerces su actitud depresiva, por ejemplo si llora o se queja no le prestes demasiada atención, sin embargo cuando deje de hacerlo muéstrale tu satisfacción al ver que lo ha controlado.
  5. Evita razonar con la persona depresiva e insistirle para que cambie su actitud, lo único que conseguirás si lo haces es que se sienta culpable y que empeore su depresión.

En el caso de depresiones severas o personas en las que pueda existir riesgo de suicidio, es muy importante que el psicólogo oriente e informe sobre las necesidades puntuales de atención, que deberán pasar en este último caso por un acompañamiento continuado del enfermo manteniendo las directrices marcadas por el profesional.

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