Según las estadísticas actualmente hay en el mundo 1.300 millones de fumadores, pero afortunadamente cada vez hay más  personas que deciden dejar de fumar.

 Les lleva a ello varios motivos, los más relevantes son los que se indican a continuación:

1.-        Beneficios para la salud. Es el motivo más importante por el que la mayor parte de las personas deciden dejar de fumar. En la actualidad se ha demostrado que la medida más importante para reducir la mortalidad por cáncer o por enfermedades cardiovasculares es reducir o dejar de fumar.

Problemas de salud leves: Catarros, carrasperas, molestias de garganta, etc.

Problemas de salud graves: Cáncer de pulmón, enfermedades circulatorias, bronquitis crónica, enfisema, etc.

2.-        Gasto económico. Según la normativa europea el precio del tabaco se ha ido incrementando debido al aumento de los impuestos sobre el mismo, lo cual supone una carga cada vez mayor para la economía familiar.

3.-        El aspecto físico y estético: El fumador habitualmente huele peor que la persona que no fuma, el humo impregna la ropa que viste, las cortinas, moquetas, papeles de su lugar de trabajo o de su casa. No es consciente de ello debido a tener atrofiado en parte los sentidos del gusto y olfato. El tabaco afecta al olor del aliento, amarillea sus dedos y palidece su rostro.

4.-        Mejorar las sensaciones. El fumador que deja de hacerlo se siente reforzado por haberlo conseguido. Al dejar de fumar no se deja  un placer, sino que se supera una adicción. Además se ganan otros placeres como los que nos aportan el gusto y el olfato. Los fumadores pierden la capacidad de apreciar de forma intensa y natural los sabores y olores de todo lo que les rodea.

5.-        Superar una adicción. El fumador tiene una dependencia fisiológica a la nicotina, que es una droga que tiene el tabaco, así como una dependencia psicológica, debido a la cantidad de veces que ha repetido la conducta de fumar en muchas situaciones a lo largo de un tiempo determinado. Los fumadores son dependientes de la nicotina aunque no de otras drogas. Aunque está claro que no es igual dejar de depender de la nicotina, que no produce ningún problema social, que de otras drogas ilegales que tienen consecuencias sociales importantes. Pero no cabe duda que dejar de fumar cigarrillos es, en efecto, acabar con una dependencia fisiológica y comportamental que desde hace mucho tiempo probó y ya no ha sido capaz de abandonar.

Realiza tu propia reflexión sobre cuáles son  tus razones para dejar de hacerlo en este momento de tu vida…