En muchas ocasiones se dan entornos familiares en los que la enfermedad de un hijo hace que la vida de todos los componentes de la familia gire en torno a sus necesidades.

Son muchas las atenciones que hay que ofrecerle a un niño enfermo, desde la toma diaria de medicamentos, las intervenciones médicas necesarias, curas, ejercicios de rehabilitación, etc. A veces incluso períodos de hospitalización que serán más o menos largos.

En el caso de un hermano del niño que tiene alguna enfermedad crónica, los padres deberían actuar del siguiente modo:

  • Ser sinceros y honestos en las explicaciones que se les dé sobre la enfermedad de su hermano, resolver todas las dudas que plantee sobre la enfermedad, siempre teniendo en cuenta el nivel del niño para que lo entienda. El informarle y hacerle entender lo que rodea a la enfermedad es un factor importante para que entienda mejor su entorno.
  • Es necesario hacerle entender la necesidad de que a veces, por ejemplo, en un proceso de hospitalización el niño se ve obligado a trasladarse de su domicilio para quedarse con un familiar, con los abuelos, tíos, etc. Hay que mantener toda la información y la honestidad también en estos momentos.
  • Si se diera el caso de una hospitalización urgente, es necesario informar también al hermano sobre la situación, el motivo real y la gravedad de la situación. Si no se informa adecuadamente es probable que esto le haga sentir más desbordado por la falta de entendimiento dela propia situación.
  • Facilitar que el niño visite a su hermano en el hospital. Que viva esta situación normalizándola todo lo posible.
  • Que el niño elabore sus propias historias con muñecos o haciendo dibujos que representen la hospitalización y la enfermedad de su hermano ayuda a una adecuada expresión de sentimientos.
  • Es necesario facilitar el acercamiento y que el niño visite al hermano al hospital, pero en el caso de que esto no sea posible, los padres deben posibilitar alternativas como el que escribir alguna carta, que mantenga contacto mediante mensajería de teléfono móvil, llamar por teléfono o mantener un juego compartido online, en caso de posibilidad.

Todo este conjunto de actividades tienen como fin hacer al hermano sano partícipe del cuidado emocional de su hermano enfermo y a la vez facilita su comprensión de la situación familiar.