La adicción al sexo.

La adicción al sexo o hipersexualidad se basa en una necesidad mayor de lo habitual de mantener experiencias sexuales debido a un deseo sexual excesivo. Además esta situación genera un malestar en quien lo padece, causando un deterioro significativo en su vida cotidiana.

Un número cada vez mayor de personas que acuden a las consultas de salud mental presentan características que requieren de una intervención en este sentido. También es cierto que existe una clara dificultad a la hora de diferenciar en el plano de las relaciones sexuales lo que se entiende con una actividad sexual normal o excesiva. Por ello se hace necesario atender específicamente al malestar que genera en el paciente el hecho de no poder controlar dicha excitación excesiva y que ello le pueda estar provocando un deterioro en su vida cotidiana.

La causa de este tipo de adicción hay que buscarla en una sensación de malestar emocional en  la persona, que le genera la necesidad de buscar algo placentero y gratificante que le proporcione bienestar a corto plazo, pero que posteriormente se convierte en algo repetitivo debido a la satisfacción que le produce, aunque posteriormente aparece la sensación de culpa.

Esta necesidad puede aparecer en personas afectadas por un nivel alto de estrés, con carencias afectivas y con sintomatología ansiosa o depresiva. También se relaciona con personas que poseen escasas habilidades de relación con los demás y suele aparecer más fácilmente en personas con facilidad para sufrir otro tipo de adicciones, al juego o a determinadas  sustancias.

La persona que sufre adicción al sexo suele consumir una gran cantidad de pornografía, suele tener encuentros sexuales muy numerosos, incluso varios en un mismo día o masturbación compulsiva.

Esta adicción tiene añadida una dificultad para su tratamiento, y es que el paciente debe aprender a convivir con algo que realmente es positivo y necesario para mantener una vida emocional sana, como es la sexualidad.

Es necesario que la persona que lo padece sea consciente de la necesidad de cambiar y que se ponga en manos de un profesional que le ayude a conseguirlo.