Valoranos!

Debemos empezar a reconocer que las peleas entre los hermanos es algo relativamente normal. Pero reconocerlo no sirve de nada cuando el mal ambiente que ello genera y los gritos irrumpen en la tranquilidad de la casa.

Es importante explicar  a los niños que los gritos y las disputas no ayudan a arreglar los conflictos y que se deben aprender alternativas a esta situación. Es cierto también que los niños suelen discutir por las cuestiones más nimias.

La experiencia ha logrado que los padres acaben aprendiendo para ofrecer soluciones que  sustituyan los enfrentamientos por la cooperación entre hermanos. Algunas de estas estrategias van a ser resumidas a continuación.

Los niños deben aprender que cada acción tiene sus consecuencias, no hablamos de castigo, pero sí de que la actuación o el comportamiento inadecuados de los niños deben tener unas consecuencias negativas para ellos.

Es necesario aclarar bien la situación motivo del conflicto, incluso actuando como investigadores buscando evidencias de lo ocurrido entre los hermanos en la situación que ha provocado el conflicto. También es importante y necesario actuar con unas indicaciones claras en cuanto al fin que se quiere conseguir con ellos, no se debe actuar como juez, no se puede legislar el cariño entre hermanos, pero sí se puede explicar muy bien qué es lo que los padres esperamos de nuestros hijos.

La negociación es también algo muy importante, pero siempre hay que llevarla a cabo cuando los niños se encuentran calmados. El planteamiento que debe hacerse es: tenemos un problema y debemos buscar entre todos la mejor solución.

Distraer y desviar el foco del problema hacia otro tema es una estrategia que funciona muy bien, sobre todo con niños más pequeños. Utilizar el humor es también un recurso que puede ayudar a obtener un resultado mejor en la disputa entre hermanos.

Otro aspecto que estimo importante y muy necesario en cuanto a la actuación que debemos tener con nuestros hijos cuando hay disputas entre ellos es saber dar confianza y enseñar a que reflexionen ante una invasión de su hermano, enseñando así a poner una barrera protectora ante todas aquellas conductas hirientes que se puedan emitir en una situación de conflicto que pueda hacer mella en la autoestima.