Ansiedad
4.5 (90%) 2 votoss

Todas las personas tienen ansiedad, si se entiende ésta como la capacidad de actuación eficaz y necesaria para hacer frente a las situaciones de la vida cotidiana. Es necesaria para la adaptación. Otra cosa diferente es la ansiedad que necesita atención clínica especializada, que sucede cuando, aún sin que la persona tenga  la necesidad de hacer frente a ninguna situación que requiera una actuación concreta, la persona que lo padece nota ciertos signos que le hacen sentirse nervioso o con desasosiego.

Son muy variados los síntomas que el paciente se nota, pero los más frecuentes suelen ser taquicardias, opresión torácica, dificultad en la inspiración, cefaleas, dolor de espalda, molestias abdominales, sudoración excesiva, flojedad de piernas, incluso visión borrosa o sensación de vértigo. Además esta sintomatología puede acompañar al paciente durante todo el día, impidiendo también el descanso provocando insomnio o puede aparecer en momentos puntuales de forma más acusada.

Suele estar relacionada esta sintomatología con una dificultad para concentrarse o atender, pues el pensamiento, de manera incontrolada se empeña en no parar de pensar, mucho más de lo que al paciente le gustaría, sin poder controlarlo.

¿Por qué ocurre esto? Porque los pensamientos que aparecen generan dudas, temores o inseguridad sobre la estabilidad del paciente, el pensamiento generalizado que permanece es “algo malo me va a suceder, pero no se todavía qué es”. Ante este pensamiento el cuerpo y la mente se activan para buscar una solución a ese conflicto creado, sin encontrarlo nunca, porque realmente no existe, es el pensamiento el único responsable.


Síntomas de la ansiedad

La ansiedad tiene numerosas y diferentes maneras de manifestarse a nivel somático. Pero en cada persona se manifiesta de forma distinta, aun así hay una serie de síntomas que son bastante frecuentes y generalizados.

Cansancio generalizado

La sintomatología que aparece más frecuentemente es aquella que causa un cansancio generalizado, la persona que tiene ansiedad acumula una cantidad de tensión ante el desempeño de sus actividades cotidianas que siente frecuentemente que no puede con todo, pesadez y agotamiento extremo. Esto se debe a un proceso automático que la misma ansiedad pone en marcha cuando ante diversas situaciones se conecta la señal de alarma que trasmite pensamientos tendentes a generar una creencia de que no será capaz de resolver adecuadamente la situación que se plantea. Dicha señal de alarma activa, entre otras cosas, el sistema muscular, causante de ese cansancio, pues tiende a mantener un nivel de tensión innecesario ante diferentes actuaciones que acaba produciendo mucho desgaste.

Síntomas frecuentes de ansiedad pueden ser todos aquellos que aparecen a causa de dicha tensión innecesaria mantenida durante un tiempo más o menos largo, tan largo como cuanto dure la señal de alarma producida por la ansiedad.

Dolores localizados

Así es frecuente que aparezcan diferentes dolores localizados en diferentes partes del cuerpo, son usuales los dolores de espalda, cefaleas, cuello y nuca o incluso en algunas extremidades.

Presión en el torax

De igual manera la persona que sufre ansiedad  puede observar presión en el tórax, que puede además asociar a alguna dolencia de origen cardíaco o respiratorio, pensamiento este que si se produce no conseguirá más que agravar la señal de alarma provocada por la ansiedad y como tal mantener durante más tiempo la sintomatología ansiosa.

Alteraciones corporales

Otros síntomas pueden variar, desde temblores en las extremidades, sensación de cambios en la temperatura corporal, sensación de pérdida de equilibrio, visión borrosa, hormigueos en las extremidades, ruborización, etc.

No cabe duda que la ansiedad repercute de forma muy negativa en el funcionamiento normalizado de todo nuestro cuerpo, pero lo más importante es conocer cómo puede afectarnos para que posteriormente seamos capaces de establecer una actuación adecuada para poder controlarla. Un  psicólogo profesional cualificado y experto en temas de ansiedad te podrá ayudar a conseguir este objetivo.

Ansiedad generalizada

A veces tenemos días en los que la mente parece que funciona más despacio o que le cuesta más encontrar las palabras adecuadas para expresar los pensamientos. Ocurre también que tenemos más olvidos o incluso que al estar oyendo a alguien nos cuesta mantener la concentración y atención necesarias para seguir el hilo de la conversación. En estos casos la situación puede llegar a provocar preocupación en quien lo sufre y llegar incluso a pensar que esto sea debido a un proceso de deterioro cognitivo de inicio temprano.

Se hace necesario, no obstante, realizar una evaluación específica del deterioro observado en estas variables cognitivas, como son la concentración, la atención o la memoria, para así poder realizar un juicio diagnóstico sobre la causa de dicho deterioro. En muchos casos esta evaluación apuntará, una vez descartados otros posibles diagnósticos, a una sintomatología ansiosa debido a un nivel alto de estrés acumulado durante cierto tiempo. Tenemos que decir que la ansiedad puede ser por sí misma provocadora de este deterioro cognitivo que puede llegar a preocupar en exceso a quien lo padece, de forma que así lo que se conseguirá será posiblemente un nivel mayor de ansiedad.


Cómo curar la ansiedad de forma efectiva

Para saber las causa de la ansiedad y poder curar la ansiedad o paliarla en la medida de lo posible, utilizamos equipos de diagnóstico computerizado. El equipo de biofeedback computerizado es un instrumento terapéutico utilizado desde hace varios años en el tratamiento clínico de la ansiedad.

En concreto el biofeedback EMG está ofreciendo muy buenos resultados en el aprendizaje del manejo de la ansiedad en los pacientes que presentan esta sintomatología. La base teórica de la eficacia de este tratamiento se encuentra en que la sintomatología ansiosa en su vertiente fisiológica produce en el paciente una activación muscular generalizada que le impide obtener un nivel adecuado de relajación.

El tratamiento combinado de técnicas de relajación muscular y el tratamiento específico con equipos de biofeedback EMG ofrece mayor beneficio terapéutico, pues el paciente aprende a conseguir en menor tiempo el nivel de activación muscular idóneo compatible con un estado de relajación. De la misma forma se han observado sus beneficios en el tratamiento de trastornos asociados a la ansiedad, como por ejemplo en el tratamiento de la cefalea tensional.

Resumen final

La ansiedad se entiende como una señal de alerta que se activa tras una preocupación y que tiene una función concreta, que es preservarnos de las amenazas externas, es un mecanismo automático y necesario para la supervivencia. Como tal actúa provocando una activación fisiológica y cognitiva que produce cambios. A nivel cognitivo el cambio se produce al generar una estimulación que facilita una proliferación de pensamientos muy acusada, con el fin de encontrar una solución a aquello que ha sido motivo de dicha activación. En este proceso es normal que dicha cantidad de pensamientos limiten otras capacidades atencionales, de concentración o de memoria, generando entonces un problema añadido.

El conocimiento de este proceso es fundamental para evitar una sintomatología ansiosa más acusada y posteriormente trabajar terapéuticamente con la ayuda de un psicólogo para reducir estos niveles de estrés.