Aprende a disfrutar tus vacaciones. En estos días es habitual poder disfrutar  de  un periodo de descanso, pero  no siempre se tiene  la posibilidad de  poder  trasladarse  hacia  algún destino turístico propio de estas fechas. Esta situación puede hacer  pensar  que no se está disfrutando realmente de un tiempo  de vacaciones.

Pero el objetivo de este período  debería enfocarse en conseguir  que estos días sean una forma de “reponer fuerzas” y de ayudar a sobrellevar la difícil tarea que suponen las actividades propias  de la rutina diaria y de las muchas responsabilidades a las que nos debemos enfrentar durante el resto del año.

Existe mucha literatura que pone de manifiesto la necesidad de un cambio de hábitos y de rutina que nos ayuden a “desconectar”, ¿pero  cómo se consigue esto si el presupuesto no  permite salir de casa?

Para ello se hace  necesario empezar  buscando aquellas actividades de ocio y tiempo libre que durante el resto del año no  sean  fáciles de  encajar en la apretada agenda:

  • Deporte, paseos, cine, televisión, amigos, etc.  Concretar  fechas y horarios para realizar estas actividades y evitar que pasen los días sin  hacerlas.
  • Proponer encuentros con amigos,  familia y  todas aquellas personas que no se han podido ver desde hace tiempo por incompatibilidad de horarios y concretar momentos de encuentro.
  • “Romper” con los horarios habituales y no estar tan pendiente del reloj.
  • Dar  margen a  lo imprevisto y hacer siempre las cosas más apetecibles.
  • Preparar  algún día de  “picnic” en el campo o playa  que signifique  hacer algo diferente a lo rutinario del invierno.
  • A la hora de preparar las comidas diarias, intentar  salir de lo habitual buscando la novedad.
  • Propiciar actividades en familia que puedan ser divertidas en función de los gustos y costumbres de cada uno.
  • Buscar  momentos que propicien la comunicación con la pareja y los hijos, pues la falta de tiempo hace que a veces se olvide practicarla.
  • Es muy importante no ir dejando pasar los días sin hacer nada, cayendo en la inactividad y la desmotivación,  pues luego permanece  la sensación de haber perdido el tiempo.
  • En definitiva, no importa donde estemos y donde vayamos en vacaciones, lo importante es mantener una actitud que posibilite “romper”  la rutina que durante el resto del año “no  queda más remedio que llevar”.