La madurez emocional no es similar a la  madurez física, pues en esta última el cuerpo va desarrollándose y evolucionando de manera claramente natural. En cambio en la madurez emocional la persona evoluciona según sus aprendizajes y experiencias vividas a lo largo de la vida.

La clave principal para poder asumir que la madurez ha llegado es que la persona sea capaz de conocer y de gestionar sus emociones de forma eficaz. Pero es cierto que desde que nacemos no tenemos una capacidad innata para hacer frente a todos los avatares que la vida nos pone por delante. Es cierto que a la vida le haría falta un manual de instrucciones que nos enseñe a manejarla, pero en su falta aprendemos muchas veces por ensayo y error. Por ello es necesario aprender que nos debe aportar un gran beneficio emocional todo aquello que nos haga sentir bien pero tampoco podemos dejar que nos sintamos mal ante una situación de fracaso insalvable cuando no consigamos algún objetivo.

Claves para llegar  a la madurez:

  • No dejes que el pasado te pueda afectar hasta el punto que afecte a tu presente. Aunque hayas vivido experiencias negativas y tu pensamiento acabe haciéndolas presente, no debes olvidar que también han existido otras experiencias muy positivas que posiblemente permanezcan menos intensamente en tu recuerdo.
  • El futuro nos causa miedo en muchas ocasiones, el temor a lo que no conocemos genera usualmente ansiedad, pero es importante no dejar que este temor nos paralice hasta el punto de que impida disfrutar del presente. Ser capaz de disfrutar del presente con la capacidad de encontrar la felicidad es una señal inequívoca de madurez.
  • Saber gestionar las emociones y ser capaz de encontrar la felicidad sintiéndose feliz o triste según los momentos vividos y encontrar la capacidad para actuar haciendo prevalecer el bienestar emocional es una señal de haber conseguido la madurez emocional.
  • Eliminar las máscaras, actuar con libertad con los demás, sin temer el compromiso y actuando con la libertad necesaria para encontrarnos de forma plena ante todo lo que nos rodea.