Valoranos!

En la edad adolescente son muchos los padres que no aciertan a saber de qué forma deben actuar con sus hijos para conseguir que su conducta fuera de casa sea adecuada y acorde a los valores que se han querido trasmitir durante  la edad infantil.

Es cierto que influye en ello el perfil de personalidad de cada niño y su capacidad para enfrentarse a las situaciones que se le puedan presentar, pero hay que tener en cuenta que aunque no todos los niños hayan nacido con un perfil de personalidad que nos de garantía y seguridad de que sabrá integrarse sin problemas en la sociedad que le corresponda vivir, muchos aspectos son susceptibles de aprender y corresponde a los padres el papel de haberlos enseñado de forma que ellos lo hayan aprendido correctamente.

Para facilitar este proceso a los padres puntualizamos  algunos aspectos a tener en cuenta:

¿Qué cosas se deben  evitar a la hora de comunicarse con su hijo/a?

  • Hablarle en tono imperativo sin oír sus comentarios u opiniones.
  • Tratar sus problemas como “cosas de niños” sin darle la importancia que pueden tener para ellos.
  • Intervenir con castigos sin razonar los motivos por los que son castigados.
  • Ser excesivamente permisivo.
  • No darles la información adecuada a su edad sobre todo aquello que le pueda afectar para su vida actual o futura.
  • No hacerlos dependientes de nadie, tampoco de los propios padres.
  • Evitar diferencias entre los valores que predica como padre/madre y lo que hace

¿Qué cosas debemos fomentar?

  • Propiciar que el tiempo de convivencia en casa sea agradable.
  • Ayudarles a fomentar la comunicación con los demás.
  • Fomentar actividades lúdicas y deportivas.
  • Enseñar técnicas y habilidades para una adecuada comunicación.

Hay que tener en cuenta que facilitar una adecuada comunicación en casa ayuda a que ellos se sientan cómodos y puedan expresar lo que piensan. Escucharles, darle importancia a sus comentarios y opiniones y actuar como padres y modelos adecuados son factores muy importantes que hay que cuidar especialmente en esos años en que los hijos se enfrentan a la etapa de la adolescencia.