La atención y la concentración están muy relacionadas. La atención es la orientación de los sentidos en una dirección concreta, la concentración mantiene la atención durante un periodo de tiempo más o menos largo.

Esto se consigue de una forma más o menos fácil, en función de lo atractiva que nos resulte la tarea o actividad a realizar. Los factores que pueden afectar a la atención pueden ser: el cansancio y el aburrimiento, bien sea porque se lleve mucho tiempo centrado en algo o porque lo que se está haciendo no motiva lo suficiente o los beneficios a conseguir con lo que se hace no son considerados como suficientemente importantes, llevando esto a hacer más difícil captar la información y mantener el esfuerzo, aumentando el número de fallos y perjudicando la calidad del aprendizaje.

¿Cómo mejorar la atención?

  • Cambia de actitud. No veas el estudio como un castigo.
  • Motivación Analiza los beneficios de estudiar y plantea que hacerlo de forma adecuada te va a permitir disfrutar de otros momentos de diversión.
  • El estudio debe ser activo. A la hora de estudiar haz esquemas, resúmenes y dibujos que te ayuden a recordar.
  • Organiza todo aquello que tienes que hacer para que seas eficaz, debes estudiar el tiempo justo para hacer todo lo que tienes que hacer, no más.
  • Intenta ser regular, te ayuda a mantener una rutina y eso siempre facilita.
  • Cada hora debes hacer un pequeño descanso.
  • Facilitaremos la atención evitando estímulos distractores, interrupciones, móviles.
  • Ir cambiando las materias de estudio ayuda a no entrar en aburrimiento, desgana y desmotivación.
  • No dejar para última hora las tareas más difíciles o que menos gustan, será más difícil concentrarse en ellas debido al factor cansancio.
  • Leer comprensivamente de manera que entiendas todo aquello que pretendas memorizar.
  • La concentración es algo que si se practica aumenta y se hace más fácil. Tanto en intensidad como en duración.