Tras terminar las vacaciones de semana santa, nos encontramos en el tercer trimestre, en el cual ya nos centramos en el final  del curso. Tras dos intensos trimestres, nos encontramos en la recta final, donde debemos fijar los objetivos que queremos conseguir, superando lo realizado hasta el momento.

                Aunque  habrá a quien las cosas no le vayan del todo bien, quienes tengan en mente ‘’tirar la toalla’’, a estos estudiantes decirles que aún están a tiempo de superar  sus objetivos, de aprobar muchas materias y de salvar el curso, todo depende de una buena organización desde el primer momento.

                 En primer lugar, debemos saber que los estudios hay que entenderlos de la misma forma  que  una actividad laboral, debemos centrarnos en ellos y cumplir con las obligaciones, para ello debemos:

  • Organizar y planificar el tiempo que le vamos a dedicar al estudio, comprometiéndote con un horario y cumpliéndolo desde el primer momento.
  • Encontrar un lugar de estudio adecuado, donde puedas estudiar tranquilo y cómodo.
  • Estar atento tanto a las explicaciones de los profesores, como a las dudas del resto de tus compañeros.
  • Llevar un control en tu agenda, sobre todo lo que tienes pendiente o fechas de próximo exámenes.
  • No dejes para última hora los estudios, si aplazas el ponerte a estudiar puede ser que después tengas suficiente tiempo, por ello tanto para los exámenes como para las recuperaciones, haz un plan de estudios y cúmplelo.

                    En segundo lugar, debemos hacernos un plan de estudio diario, para ello sabemos que:

  • Debemos dedicarle un tiempo de 2 a 3 horas de estudio todas las tardes, planificando cada tarde según las necesidades o urgencias.
  • Este tiempo debe ser dedicado a realizar las tareas más urgentes, además de adelantar trabajo que tengas a largo plazo.
  • Por otro lado además, debemos sacar tiempo para dar un repaso a lo dado durante el día, para así no llevar estudios atrasados, o estudiar para los exámenes de alguna fecha cercana.

                    Por último, debes ser responsable y cuidarte física y emocionalmente para así poder llevar un ritmo de vida adecuado y que así, los horarios de estudio sean más productivos.