Cómo frenar el envejecimiento cerebral.
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Recientes investigaciones sobre el funcionamiento del cerebro nos dicen que no es cierto lo que se creía hasta ahora, que a partir de los cuarenta años aproximadamente las neuronas comienzan a decrecer en número y aparece un deterioro lento y progresivo a nivel cognitivo. Esto implicaba una dificultad para aprender y adquirir nuevos conceptos que nos hagan capaces de adaptarnos a los nuevos avances y situaciones.  Los últimos estudios revelan que las neuronas son unas de las células más resistentes del organismo y que no mueren sino que solo disminuyen las conexiones entre ellas y el volumen.

Las neuronas siguen regenerándose durante toda la vida de la persona, sobre todo en las áreas del aprendizaje y la memoria, pero es cierto que para ello es necesario mantener una actividad de ejercitación de estas áreas.

El neurocientífico español, nacido en Granada, Francisco Mora propone una serie de consejos para retrasar el envejecimiento del cerebro y prevenir la aparición de enfermedades como demencias tipo Alzheimer, Parkinson o demencia senil. Propone estos doce consejos:

  • Comer menos. Esto provocará la producción de nuevas neuronas en el hipocampo, que es la región encargada del aprendizaje y la memoria, además favorecerá los mecanismos de reparación neuronal.
  • Hacer deporte de forma regular. Al hacer deporte aeróbico el organismo produce una sustancia que repercute en una mayor plasticidad del cerebro y se potencia la sinapsis entre las neuronas, que son la clave para el aprendizaje y la memoria.
  • Hacer todos los días ejercicio mental. Hay que estimular la mente con retos, no solo ver la televisión, leer o hacer crucigramas es lo adecuado, debemos aprender. Por ejemplo un nuevo idioma.
  • Hace viajes con frecuencia. La rutina es muy negativa para el cerebro y además viajar requiere aprender y memorizar y genera una cantidad de emociones que realmente es lo que mantiene activas a las neuronas.
  • Vivir acompañados. Quienes viven en pareja y tiene amigos se adaptan mejor a los cambios. Una buena salud mental pasa por tener relaciones buenas y constantes con los demás.
  • Adaptarse a los cambios. Adaptarnos a los tiempos actuales es necesario, nunca decir “yo ya soy mayor para esto” pues así conseguiremos estresarnos emocionalmente.
  • Evitar el estrés crónico. El estrés produce muchas sustancias dañinas para el organismo y para el cerebro.
  • No fumar. El consumo de tabaco puede producir pequeños infartos cerebrales que deterioren las funciones mentales. La nicotina produce una reducción de la memoria y la atrofia y muerte de las neuronas.
  • Dormir bien. Nuestro cerebro necesita entre siete u ocho horas de sueño reparador cada noche. De esta forma borra la información innecesaria y refuerza lo aprendido. Durante el sueño se reparan también tejidos dañados.
  • Evitar el apagón emocional. Hay que mantener la emoción, la ilusión y la motivación, que son los que nos empujan a tener ganas de vivir.
  • Agradecimiento. Es un gesto que nos une emocionalmente. Hay que dejar atrás causas de tensiones y de angustias, la salud en la vejez es un motivo de agradecimiento.