Valoranos!

Este trastorno identifica a aquellas personas que poseen un perfil de personalidad tendente a mantener una actitud hostil, con enfados, irritabilidad frecuente, sentimientos de venganza o discusiones que tiene una duración de varios meses sin que remita. Suele aparecer este trastorno en la edad infantil o adolescente, pero no todos los niños que presentan una conducta similar cumplen los requisitos para poder ser diagnosticados, para ello es imprescindible acudir a un profesional que realice una valoración adecuada.

La conducta habitual del trastorno negativista desafiante está marcada por los siguientes rasgos:

  • Pierden frecuentemente la calma, se molestan fácilmente y muestran una actitud habitual de enfado o de resentimiento.
  • Se rebelan y discuten habitualmente con los adultos o con la persona que representa la autoridad en ese momento.
  • Suelen rechazar las normas que le exige esa figura de autoridad.
  • Actúan molestando constantemente a los demás.
  • Culpan a los demás cuando alguien se queja de su mal comportamiento.

Es significativo también que muestren sentimientos de rencor y venganza.

Los individuos  diagnosticados de este trastorno presentan un malestar considerable ellos mismos y ante los demás, pues las consecuencias de sus actos repercuten en la propia persona y también en los que le rodean, repercutiendo en un deterioro de las relaciones familiares, sociales o laborales. Generan dificultad para adaptare a un entorno adecuado.

Hay que tener muy en cuenta que estas conductas pueden ser ciertamente frecuentes en perfiles de niños inquietos o incluso en aquellos diagnosticados de otros trastornos distintos a este. Por ello es necesario, según su edad, que estas conductas se mantengan por un tiempo determinado y con una frecuencia e intensidad que el especialista deberá evaluar para poder valorar  la existencia o no del trastorno. Siempre en función de lo que se valora como normal según el grado de desarrollo del niño, su sexo y cultura.

También es necesario distinguirlo de otros trastornos y controlar que esta actitud no aparezca durante un trastorno psicótico, un trastorno por consumo de sustancias o un  estado depresivo o bipolar.

No obstante, ante la aparición de estos síntomas y para poder determinar un diagnóstico siempre es necesario que sea valorado  por un psicógolo acreditado.

La información facilitada por este medio no puede, en modo alguno, sustituir a un servicio de atención psicológica o médica directa, así como tampoco debe utilizarse con el fin de establecer un diagnóstico, o elegir un tratamiento en casos particulares.