El juego de azar es un tipo de juego al que tiene acceso un número muy elevado de personas y además de múltiples formas.

Cabría preguntarse si en sí mismo el juego de azar es negativo. En principio habría que decir que no, pero si analizamos esto más detenidamente si podemos observar que un porcentaje determinado de personas que practican los juegos de azar manifiestan algún tipo de problema.

Pero porqué un número determinado de personas pasan de ser jugadores ocasionales que practican el juego por ocio o por diversión a convertirse en ludópatas. Una cosa a tener en cuenta de forma evidente y que facilita este paso es la facilidad y diversidad de los juegos de azar a los que tienen acceso las personas.

Debemos definir lo que es la ludopatía. El ludópata es una persona a la que el juego le acarrea grandes dificultades tanto a nivel laboral, familiar y social. Es una persona que no controla la necesidad de jugar y como tal tiene un problema de control de los impulsos y esto le genera una dependencia al juego de azar.

Cuando el ludópata juega, el mero hecho de hacerlo le provoca un gran placer, si no lo hace, el desagrado que le genera le hace sentir tan mal que busca el hacerlo lo más pronto posible. Las pérdidas generadas le provocan la necesidad de jugar mayores cantidades cada vez con el afán de recuperar lo perdido, llegando a convertirse esto en un círculo vicioso y a generar un problema en quien lo sufre.

Es evidente que el perfil de cada persona hace que unas sean más vulnerables que otras a caer en este proceso o círculo vicioso, al igual que en cualquier otro tipo de adicción se deberán dar una serie de circunstancias tanto en cuanto al  perfil  de personalidad como ambientales para que el juego se convierta en un problema que requiera tratamiento farmacológico y psicoterapéutico.

Las características fundamentales que se aprecian en un ludópata son las siguientes:

  • Se preocupa constantemente por el juego.
  • Siente la necesidad de incrementar la cantidad gastada en el juego.
  • Pérdida de control sobre la conducta de juego.
  • Síndrome de abstinencia al no poder jugar.
  • Juega para escapar de situaciones que le preocupan y no afronta.
  • Siempre intenta recuperar sus pérdidas.
  • Miente a otras personas para encubrir su juego.
  • Comete actos ilegales para mantener su juego.
  • Pierde a su familia o el trabajo a causa del juego.
  • Hay personas que le aportan dinero en situaciones desesperadas.