Valoranos!

Si nos atrevemos a hacer un análisis psicológico sobre cómo pueden afectar estas fechas navideñas a la mayoría de las personas, podemos decir que suelen traer sentimientos melancólicos que nos trasladan a otra época anterior donde la mente, jugándonos posiblemente una mala pasada, la valoraba mejor y de manera más positiva, con más felicidad o en compañía  quizás,  de personas  que ya no se encuentran con nosotros… ¿pero ocurre entonces que nuestra vida  en estos momentos no puede ser suficientemente buena y reforzante…? La respuesta  dependerá sobre todo de tu actitud ante la Navidad.

Despertamos a la necesidad de ayudar a los demás, somos más humanitarios, en estas fechas colaboramos más con los que lo necesitan, nos mostramos más cercanos y también es época  de celebraciones, donde lo humano aparece y se aleja  por un momento esa frialdad y ritmo frenético e impersonal al que estamos acostumbrados en nuestra vida cotidiana.

¿Son beneficiosos estos sentimientos  a nivel psicológico, pueden ser enriquecedores? La respuesta debe ser “si”, sin lugar a dudas esta época transmite también en la mayoría de los casos tranquilidad, sosiego, paz…, sentimientos estos que van “conectados” con aquellos otros basados en la melancolía. Pero no siempre se consigue, a algunas personas no les resulta fácil enfrentarse a ellos, digamos que estos sentimientos negativos llegan a invadirles de tal manera que aparecen señales evidentes de ansiedad o depresión en estas fechas.

Tampoco faltan en estas días conflictos internos generados por tantas exigencias obligadas, cuando queremos atender a toda la familia por igual, con tanta rigurosidad que casi medimos literalmente el tiempo que debemos estar con cada uno de nuestros familiares, tus padres, los míos…, sin poder evitar que forzadamente tengamos que compartir mesa con aquella persona que aun siendo de la familia, no es que tengamos una relación ciertamente maravillosa con ella…

En algunos casos la distancia entre el querer y el poder es bastante grande y ante estas cosas es necesario plantear cómo llevarlo lo mejor posible y que además esto no sea un sufrimiento sino un momento de descanso y a poder ser de disfrute.

Ante esta situación, no cabe duda que lo más importante es la actitud, a veces decidimos ceder y hacemos determinadas cosas pero nuestra actitud  es de enfado, de rechazo permanente y además me ocupo de manifestar de alguna forma y sin dejar de repetir o de repetirme, el esfuerzo o lo poco que me gusta la situación. Pues quizá este sea el primer paso, si has decidido por la razón que sea que debes o que vas a ir, olvídalo, y hasta el momento no pienses más en el asunto y si aún dudas ten en cuenta las razones que te llevaron a decir “SI” y no permitas que esto te haga no disfrutar de otras cosas, personas o momentos.

Cuando estés en el momento de la reunión intenta ser cordial y no transmitir la desgana, esto  facilitará y evitará crear mal ambiente y conseguirás que las personas a quienes acompañamos que de verdad te importan, disfruten.

Es importante que te apoyes en aquella o aquellas personas que puedan resultarte agradables de entre todas las que están en la reunión, pero de una forma discreta. Así como alejarte de aquellas otras personas con las que hayas tenido alguna situación desagradable.

Nunca saques ni participes en la conversación que pueda llevar al conflicto, pues puede llevarte a perder el control y  decir o hacer lo que no conviene.

Controla la ingesta de alcohol que puede  llevar  a perder el control y como consecuencia decir o hacer lo que no debes. No busques ni estés pendiente de cometarios para luego comentar e interpretar con tu pareja y así alargar la situación y generar conflicto entre vosotros.

Todas estas situaciones posibles que afectan a algunas personas se traducen en malestar emocional que al final va a generar sintomatología ansiosa o depresiva.

Recomendaciones para evitar que aparezcan estos síntomas:

  • Toma la Navidad con moderación.
  • Afánate por vivir el presente sin que te afecten en exceso los recuerdos del pasado.
  • Cuida tus autoexigencias.
  • Disfruta más tiempo de tu familia y amigos.
  • Reserva tiempo para ti.
  • Evita  el  objetivo irrefutable de querer agradar a todos.

Una vez finalizado el evento o reunión hay que valorar que se ha hecho lo que se ha considerado que se debía hacer y que a  veces no renunciar a ese momento es necesario porque nuestra pareja e hijos lo necesitan.

A veces los momentos familiares no son tan felices o por lo menos para algunos, pero dependiendo de nuestra actitud, la situación se puede hacer insoportable o simplemente llevadera y sobre todo busca lo positivo de cada momento.

Proyectos de Año Nuevo. 

¿Qué ocurre con los buenos propósitos que cada año nos proponemos? ¿Se cumplen o resulta complicado cumplirlos? Puede que empecemos con mucha ilusión, pero al poco tiempo ésta decae…

Implementar un nuevo hábito en nuestra rutina diaria no solo requiere entusiasmo, sino también perseverancia y paciencia.

Año tras año puede que gran parte de esos proyectos vayan a parar al cajón del olvido o tal vez nos frustremos porque, una vez más, no los conseguimos. A continuación vamos a ver algunas recomendaciones que podemos emplear para que este año sea diferente y podamos así alcanzar nuestras metas:

  • Trázate un plan de actuación realista y personalizado.
  • Márcate metas a corto, medio y largo plazo.
  • Revisa con periodicidad la consecución o no de los objetivos planteados.
  • Aquellos objetivos que vayas consiguiendo felicítate por cada uno de ellos.
  • Aquellos objetivos que se resistan revísalos por si puedes cambiar algún aspecto de los mismos.
  • Una vez revisados los mismos anímate por cada avance que vayas alcanzando.
  • Para generar un cambio y que se mantenga es fundamental el desarrollo progresivo.
  • Hazlo por escrito para que sea objetivo.
  • Ten una actitud positiva.
  • Motívate a diario.
  • La recompensa no es solo la meta, es cada paso que recorres en tu constancia.
  • Fomenta un estilo optimista de afrontamiento.
  • Acepta que el trayecto no siempre es lineal, sino que presenta altibajos.
  • Persevera, persevera, persevera.
  • Y recuerda, si crees que puedes conseguirlo estás en lo cierto, pues tu esfuerzo y tu energía se dirigirán hacia esa dirección.

Recomendaciones para prevenir la compra compulsiva.

En estas fechas de compras y ya cada vez más de ofertas que preceden a las esperadas rebajas, los comercios y grandes superficies ofrecen suculentos descuentos en sus artículos, esto puede actuar como una trampa para las personas que presentan esta tendencia a la compra compulsiva, también llamada oniomanía.

La aparición de este problema suele darse en la edad adolescente  prolongándose hasta la edad adulta  y más en mujeres que en hombres, edad en la que tiene un valor muy importante el ser aceptado socialmente y la pertenencia a un grupo.

Suele aparecer más fácilmente en chicas jóvenes de una familia de una posición económica media-alta o alta que no tiene que dar cuentas de lo que gasta, que suele ir de compras con las amigas y que le gusta “ir a la moda”. Indica la aparición de este trastorno  el hecho de que comience a gastar más de lo que puede, coja dinero a escondidas y lo gaste en caprichos.

La edad de aparición puede ser más adelante en otros casos, alrededor de los cuarenta años, donde la persona afectada suele comprar todos aquellos artículos que le recuerdan a un artista o a un famoso del momento, adquiriendo tantas cosas que no tiene tiempo de disfrutarlas. En los hombres el trastorno está más relacionado con las compras online, además de artículos de moda también se relaciona con la compra de tecnología.

Detrás de una persona con oniomanía siempre existen una serie de síntomas que son los encargados de que se de esta situación. El mecanismo de funcionamiento es similar al de una adicción, donde el sujeto se siente mal emocionalmente, necesitando liberar ese malestar haciéndolo en este caso de esta forma, aunque luego se siente peor porque ha realizado algo que le trae consecuencias negativas, en este caso gastar más de lo que debe.

Algunos de los síntomas o manifestaciones que muestran estas personas son:

  • Muestran elevada ansiedad en los lugares de compras.
  • Tiene pensamientos rumiantes que le incitan a comprar.
  • Deseo de controlar la tendencia a comprar sin éxito.
  • Una vez que realizan la compra se liberan de la tensión y existe sensación de bienestar.
  • Pasado un corto espacio de tiempo tras la compra surgen sentimientos de culpa y remordimiento.

Recomendaciones para prevenir la adicción a las compras:

Si te preocupa no ser capaz de reprimir la tentación de comprar todo aquello que te gusta, puede ayudarte lo siguiente:

  • Evita pasar por los lugares donde se venden los productos innecesarios que sueles comprar habitualmente.
  • Cuando tengas la necesidad de acudir a estos lugares, acude con alguna persona que previamente ha sido informada de tu problema y deba avisarte cuando observe que comienzas a actuar sin control hacia la compra.
  • Evita ir de compras con las personas que lo haces habitualmente, porque actúan como reforzadores sobre la intención de comprar.
  • Lleva una lista cerrada de las cosas que necesitas y no te salgas de ella.
  • Establece un límite de gasto previamente antes de salir de compras y no lo sobrepases. Establece también un límite mensual.
  • No utilices tarjetas de crédito.
  • Evita subscribirte a boletines donde te ofrezcan publicidad de los artículos que más tentación te suscitan a la hora de comprar.
  • Evita la compra online, la sensación de anonimato hace que te relajes y controles menos el gasto.

En el caso de que notes que tienes este problema y no consigues controlarlo por ti mismo/a, la terapia cognitivo conductual dirigida por un profesional especialista en psicología clínica ofrece buenos resultados y te puede ayudar a conseguirlo.

SIENTE LA CAPACIDAD DE DISFRUTAR CADA MOMENTO DE TU VIDA CON SALUD EMOCIONAL.”