Valoranos!

El “efecto espectador” es también conocido como “síndrome Genovese” y se trata de la ausencia de actuación para ayudar  a las personas que lo necesitan, amparándose en la falta de actuación de quienes le rodean. Es decir, que según este fenómeno será menor la probabilidad de que reciba ayuda  alguien que lo necesita cuando mayor sea el número de personas que estén presentes en ese momento, diciéndose entonces que se favorece su actuación como espectadores y no como actores.

Este término se acuñó en el año 1964 en los Estados Unidos cuando Catherine Susan Genovese, de veintiocho años de edad,  fuera asesinada a la puertas de sus apartamento en Nueva York  sin que nadie acudiera a socorrerla pese a que unas treinta y ocho personas, según informó  la policía oyeron y probablemente vieron alguno de los ataques que recibió  la joven. Se da el caso de que después del primer ataque mediante apuñalamiento sin obtener ayuda Catherine intentó entrar en el portal de su apartamento para buscar refugio, pero el atacante volvió a los diez minutos y al verla aún malherida y desprotegida volvió  a atacarla causándole un daño irreversible.

Este hecho provocó un gran revuelo social en la época y originó u gran número de estudios psicológicos y psicosociales. Entre los más relevantes se encuentra el realizado por dos psicólogos sociales de reconocido prestigio como Jhon Darley y Bib Latané, que llegaron  a la conclusión de que a mayor número de testigos durante la escena de un delito o de una emergencia, menor será la probabilidad de que una persona actúe.

La explicación de esta teoría radica  en que una persona asume la responsabilidad de ofrecer ayuda cuando piensa que es la única que puede ofrecerla en un momento determinado, sin embargo cuando existen varias personas que pueden ofrecerla se da un fenómeno de difusión de responsabilidad y por tanto nadie actuará, adoptando cada uno un papel de mero espectador ante la escena.

Si hacemos una reflexión ante este fenómeno advertimos la peligrosidad que refleja esta actuación, dado que si no somos conscientes de este proceso y nos esforzamos en revertirlo se puede llegar a caer en una situación extrema de falta de apoyo social y en un estado de extrema pasividad.