El proceso que se pone en marcha cuando en cualquier área fundamental donde nos desenvolvemos, ya sea el de pareja, el familiar, el social con amigos o el laboral, se dan unas circunstancias donde aparece el sufrimiento emocional, puede derivar en el denominado acoso moral o maltrato psicológico.

El objetivo del maltratador o maltratadora  es emitir actuaciones que provoquen en el otro una actitud cada vez mayor de ansiedad, que le lleve finalmente a adoptar una actitud de defensa. Conseguido esto, la víctima  emitirá actuaciones con evidente carga ansiosa, con desbordamiento, que al final no conseguirán más que ser motivo para acusarla de responsable y causante de la situación.

La primera fase del acoso consiste en acercarse a la víctima dando muestras de afecto y ganando su confianza, lo cual le hace al acosador o acosadora  conseguir que la víctima no se defienda o huya de esta situación.

Al conseguir que la víctima confíe, la actuación posterior consiste en conseguir que su autoestima baje y deje de confiar en las personas de referencia en quien confiaba, como sus amigos e incluso familiares. Es entonces cuando la víctima solo ve apoyo en quien actúa como maltratador, creando entonces una gran dependencia emocional hacia él o ella.

Posteriormente la víctima se encuentra tan abatida que no es capaz de darse cuenta de que está siendo manipulada, también es cierto que el acosador o acosadora emiten esas conductas con tal sutiliza que es muy difícil que los demás descubran el objetivo de su actuación.

Saber enfrentarse al maltrato psicológico implica varios aspectos necesarios.

  • Ser conocedor de nuestras propias emociones, cuando se sufre debe ser por algún motivo y como tal deberemos tener capacidad de detectar la causa para poder apartarnos de ella.
  • No caer en el error de justificar de ninguna forma el daño que se nos hace. Si alguien nos daña siempre lo hace de forma deliberada.
  • Buscar relación con otras personas fuera del entorno desde donde se ha producido un alejamiento por la falta de confianza inducida por el maltratador o maltratadora.
  • Esforzarse en no manifestar en público actuaciones ansiosas o desbordadas producto del malestar.
  • Acudir a un profesional o a centros especializados.