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Las altas autoexigencias de algunas personas les crean conflictos ante los cuales se pueden sentir mal. Uno de ellos es el sentimiento de culpa, sigue leyendo y descubre por que sucede.

Pensamientos distorsionados

Una de las distorsiones de pensamientos más frecuentes debidas a la ansiedad es la denominada “exigencias inflexibles”. Cuando una persona deja que su vida avance en función de lo que sus pensamientos distorsionados le pueden estar exigiendo, tiene una probabilidad muy alta de que la sintomatología ansiosa o depresiva le invada.

Ejemplos del sentimiento de culpa

Pongamos el ejemplo de una persona que por motivos  laborales está residiendo en una ciudad lejana a su lugar de nacimiento donde residen sus padres, que enferman y demandan su atención debido a su pérdida de independencia.

Esta demanda de los padres puede generar en esta persona un conflicto personal importante si se deja llevar por el sentimiento de culpa o de abandono hacia sus padres. Es cierto que deberá encontrar una estrategia adecuada para que sus padres sean atendidos, pero también deberá conseguir que la misma estrategia no  afecte a su salud emocional.

Hay que tener en cuenta que el hijo no puede dejar sin atender a su vida familiar, laboral y social actual, si lo hiciera podría perder el trabajo, conseguir que su  vida en pareja se complicara o alejarse de sus amigos. Dicha situación podría generar un conflicto que le hiciera sentir triste y caer en depresión al sentir que su vida, que ha ido construyendo con tanto esfuerzo se le puede derrumbar en un instante.

Si se hace caso solo al pensamiento autoexigente, sin dejar que la razón prevalezca, se corre mucho riesgo y se pueden ver afectados muchos aspectos de la vida que sin más remedio acarrearán consecuencias devastadoras para la salud emocional.

Cambia tus exigencias

A veces es imprescindible cambiar las exigencias basadas en el “debo de” por otras más racionales de ¿puedo realmente hacerlo? Y actuar entonces atendiendo a esta respuesta, eso sí, quedándose convencido de que la actuación que emite, aunque no es la que quizá en un principio habría decidido por su exigencia, es una actuación que consigue el objetivo propuesto, en este caso será el de atender adecuadamente a unos padres dependientes.

Cuidar el sentimiento de culpa y anteponer el Puedo al Debo es una magnífica herramienta que, adecuadamente utilizada, ayuda a  ser un poco más feliz.