El tener buena o mala memoria es una cuestión que a veces nos preocupa. Todas las personas tienen lapsus de memoria que se pueden ir incrementando a lo largo del paso de los años y esto puede considerarse algo normal.

También hay períodos en la vida de cada persona en los que una situación de estrés o de estar haciendo varias cosas a la vez puede dificultar la concentración y hacer que aparezcan olvidos de forma frecuente. También la memoria puede verse afectada en el caso de cansancio físico o de haber dormido mal.

Hay que señalar que los problemas reales de memoria pueden estar causados por otros aspectos diferentes, como puede ser debido a una enfermedad demencial, por un traumatismo craneoencefálico, por la epilepsia, por un accidente cerebrovascular, debido a un infarto de miocardio que haya producido una falta de oxígeno en el cerebro o por otras enfermedades de tipo vírico que puedan afectar al cerebro.

Se pueden establecer unas características generales que definan los problemas de memoria, como referencia, las personas con problemas de memoria no tienen afectada su memoria inmediata, es decir, pueden recordar un número de teléfono con total normalidad,

Un ejemplo: Tienen dificultad para recordar nombres de personas conocidas, pero sin embargo lo recuerdan mejor solo con decirles la primera letra con la que empieza el nombre que quiere recordar. Olvidan muy fácilmente la información que se les da a los minutos,

Por ejemplo, conocen a una persona nueva y a la media hora ya no recuerdan su nombre. Recuerdan hechos o acontecimientos que vivieron en un pasado lejano mucho mejor que otros acontecimientos vividos más recientemente. Recuerdan mejor las habilidades que poseen debido a que las han aprendido mediante un proceso de mucha práctica, por ejemplo a tocar un instrumento musical.

Los anteriormente expresados definen de forma general los diversos problemas que afectan a las personas con problemas de memoria, pero según sea cada  causa de la pérdida de memoria, este problema puede ir mejorando, mantenerse estable o en el caso de las demencias irse agravando con el paso del tiempo.

También hay que señalar que un problema severo de memoria, que pueda denominarse amnesia, no tiene por qué estar asociado al deterioro de otra capacidad cognitiva, por ejemplo a la capacidad de razonamiento o la capacidad intelectual, por ejemplo.