Cada vez es más temprana la edad en la que los niños disponen de un dispositivo móvil a su alcance, a través del cual tienen acceso ilimitado a internet.

Esta es una de las mayores preocupaciones de los padres,  lo que sus hijos pueden hacer en redes sociales, puesto que la edad mínima en España para el uso de redes sociales es de 14 años, no todos los niños cumplen esa normativa, ya que la edad media de niños con smartphone se sitúa entre los 10 y 12 años.

Tanto los adultos como los más pequeños, deben marcar unas pautas de seguridad ante el uso de estos dispositivos y un control sobre las aplicaciones a las que acceden  a través de ellos. La educación que el niño reciba es un factor clave para el uso que dará a las redes sociales  en un futuro, además de mantener constancia de que la nueva  forma de comunicación no debe ser más importante que la comunicación física con una persona a la que conoce. El tiempo que pasen frente a internet también es de responsabilidad de los padres, la cual debe ser limitada y controlada.

El ciberacoso o ciberbullying, los cuales son los más nombrados y conocidos,  hacen referencia a la reiterada forma que tienen los más jóvenes de burlarse, humillar, amenazar o suplantar la identidad con tal de hacer daño a otra persona tan vulnerable como ellos.

Dentro del ciberacoso, podemos encontrar varias formas:

  • Mensajería: es la mensajería que se utiliza de manera no adecuada, enviando groserías, insultos, engaños.
  • Sexting: es la acción de enviar el propio remitente videos o fotografías de contenido sexual, exponiéndose a la distribución masiva de dicho contenido por la red.
  • Groomind: se trata de una serie de estrategias que utiliza el acosador, en esta ocasión se trata de una persona adulta, para ganarse la confianza del niño o adolescente, tras conseguir su primer objetivo puede extorsionar a la víctima para conseguir contenido de índole sexual o hasta encuentros personales.
  • Sextorsión: chantaje que mantienen con la víctima para que no se realicen envíos o publicaciones de imágenes en la que se muestra en actitud erótica o pornográfica.

Estos delitos están muy perseguidos por las instituciones, sin embargo es mucho  el desconocimiento que existe sobre este gran problema, lo que acaba entendiéndose como algo normal con el uso de estas tecnologías, algo que debería cambiar, por ejemplo mediante campañas informativas a los jóvenes y a los adolescentes sobre estos riesgos.

Muchos de los síntomas del ciberacoso suelen ser muy sutiles, por eso los padres o incluso un psicólogo debe estar muy atento para detectar este tipo de señales en su etapa más temprana.