Tenemos que ser conscientes de que todas las sensaciones y sentidos que intervienen en nuestros encuentros eróticos  cuanto más se cultiven, más sensuales y menos rigidez presentaremos y más satisfactoria será nuestra sexualidad.

Es de vital importancia explorar zonas que causan placer, olores, respiraciones, palpitaciones, tensiones,… tanto nuestras como de nuestro compañero, esto hará que el encuentro sea más intenso y positivo.

Si somos receptivas al cambio, a idear y a inventar nuevos juegos que nos lleven a nuevas sensaciones, nuestro cuerpo será un compañero erótico placentero con un repertorio sensual amplio, un compañero que irá en armonía con nuestro pensamiento, fantasías, emociones, … y será un importante canal de comunicación que exprese y exprese los mensajes que nos queremos trasmitir mutuamente.

Aquí juegan un papel muy importante los juegos de pareja, siempre acompañados por la comunicación personal.

Parejas que optan por no comportarse como máquinas autómatas se hacen conscientes del peligro de la rutina, la desilusión y el aburrimiento, que arriesgan la seguridad garantizada que supone el juego conocido pero que posiblemente ha sido lo que ha provocado la pérdida de interés sexual.

Es por ello por lo que es fundamental innovar con nuevos vestidos, fantasías, palabras provocativas, preámbulos, nuevos horarios, decorados,

Se trata de juegos que ayudan a explorar los cuerpos desnudos, a descubrir nuevas sensaciones, descubrir códigos del lenguaje del cuerpo, diferentes formas de expresar la pasión y el deseo, ternura, modos de desafiar la rutina y descubrir nuevos placeres.

¡No dejes que la rutina invada tu vida sexual en pareja!