Desde hace unos años los partos múltiples son muy frecuentes y cuando estos niños crecen y llegan a edad escolar la pregunta es: ¿juntos o en clases distintas?

Teniendo en cuenta que es muy importante tratar cada caso y cada familia de forma individual, habría que valorar muchos aspectos para beneficiar el desarrollo integral del niño, pero es cierto que en la mayoría de las ocasiones la recomendación es la de separados, por varias razones:

  • Siempre hay alguno de ellos con un carácter más dominante, esto hace que el otro se acostumbre a seguir al hermano.
  • Uno tendrá mejores calificaciones académicas que el otro, por lo que siempre habrá comparaciones tanto de ellos como de su entorno.
  • Uno tendrá las habilidades sociales más desarrolladas, que le llevará a tener más facilidad para relacionarse con los demás, por lo que habrá alguno que no desarrolle o se enfrente a los miedos propios de las relaciones personales. Alguno siempre se sentirá protegido por el otro y esto le hará inseguro, con falta de habilidades sociales y baja autoestima.
  • Conforme van creciendo carecerán de privacidad, todo lo que les pase en clase o con sus amigos lo sabrá su hermano sin necesidad de contárselo.
  • El grupo de amigos será el mismo y si alguno tiene algún conflicto sentirá el apoyo, lo que en muchas ocasiones hará que no desarrolle habilidades de resolución de conflictos sin necesidad de la ayuda o el apoyo de su hermano.
  • Es necesario que cada uno tenga un espacio que le ayude a desarrollar su nivel académico, personal y social.

Como conclusión, cada situación hay que analizarla con detenimiento, pero como norma general la recomendación sería que estar en clases diferentes provoca un desarrollo individual más completo y evitará que alguno de ellos pueda quedarse a la sombra de su hermano, con lo que no desarrollará determinadas habilidades sociales que le puedan ayudar a enfrentare a su vida futura.