¿Trabajas actualmente? Ya sea un trabajo remunerado –empleado por cuenta propia o ajena- o no –voluntariado, cuidadores informales, labores del hogar, etc.-, tu labor ejerce una función importante en la dinámica social y económica del contexto que te rodea. No importa tu categoría, ni especialidad porque: TÚ ERES IMPORTANTE PARA EL EQUILIBRIO DEL SISTEMA.

¿El trabajo, como actividad necesaria en el ser humano, le confiere sentido a la existencia, sea cual sea? Si nos vamos a los extremos, puede que para muchas personas trabajar sea una obligación, para otras, en el lado opuesto del continuo, un regalo; y, para la mayoría, tal vez una actividad que organiza la jornada, que resulta necesaria o vital para la subsistencia, donde, a veces, en los momentos de crisis puede ser interpretado como un deber y en otras como un premio.

Consecuencia de estas diferencias y de otras variables, a nivel clínico aparece el Síndrome de Burnout, también conocido como síndrome de estar quemado, provocado por un desgaste físico, psíquico y emocional ante un estrés mantenido en el trabajo con fuerte presión. Otro indicador de malestar psicológico es el mobbing –acoso laboral- que sufren en silencio muchos trabajadores y trabajadoras. Así como estrés asociado al trabajo, y los frecuentes trastornos de ansiedad o del estado de ánimo. La suma de todos ellos incrementan en nuestro país los índices de baja laboral.

Para finalizar, y como recomendación inspiradora: sea cual sea la actividad laboral que desarrolles, céntrate en los aspectos positivos de la misma, para que la actitud de queja continua no se instale como un hábito.

Igualmente, si te resulta posible, persiste y esfuérzate por encontrar el puesto laboral o entorno de trabajo, en el que te sientas autorrealizado/a, ya que, en definitiva, conferirá sentido a tu día a día. Si esto no es posible, acepta con conciencia plena y sin resignación tus circunstancias actuales, porque la vida es un ciclo constante.

¡¡¡FELIZ DÍA DEL TRABAJO!!!