La obesidad infantil genera problemas psicológicos.

Entre el 26 % y el 29% de los niños españoles padecen obesidad, teniendo en cuenta que en los últimos años este porcentaje esta duplicándose.

La obesidad es una acumulación excesiva de grasa en el organismo provocando un sobrepeso, esto, en la mayoría de los casos provoca problemas tanto físicos, como hipertensión, diabetes, colesterol, alteraciones respiratorias y dificultades de movilidad que les impide hacer determinados ejercicio y deportes propios de la edad, por lo que ocasiones provoca aislamiento. Pero también genera problemas psicológicos, tales como la baja autoestima, que en ocasiones acarrea malos resultados académicos, alteraciones en la autopercepción e introversión.

Las causas de esta epidemia fundamentalmente radican en la alimentación y en el estilo de vida sedentario.

Factores que influyen:

  • Los factores genéticos son muy importantes, pero muchos estudios concluyen que son muy determinantes los factores ambientales y familiares.
  • La conducta alimentaria: los hábitos alimenticios, la dieta. El abuso de la comida rápida y la bollería es muy perjudicial y no puede ser integrada en la dieta habitual. Es muy importante integrar en el hábito de los niños la fruta, verdura, bocadillos para merendar y eso solo se consigue si desde el principio se insiste en que no hay otra alternativa posible.
  • Es muy importante destacar que a veces los niños comen para calmar la ansiedad o por aburrimiento, es necesario tener horarios de comida establecidos (cinco veces al día) y no permitir que el niño coma entre comidas.
  • La cantidad ingerida debe ser la adecuada para su edad y no insistir para que coma mas, no pasa nada si en alguna ocasión se deja algo en el plato, comer algo mecos en alguna ocasión o algún día no debe ser motivo de preocupación.
  • En la rutina semanal debe haber espacios para el ejercicio físico. Fundamental que desde pequeños practiquen algún deporte pues esto siempre va a ser beneficioso pues

ayuda a disminuir el sobrepeso, evita la aparición de enfermedades cardiovasculares, fortalece huesos y músculos, ayuda a desarrollar destrezas motoras, facilita la relación con sus coetáneos, tiene efectos positivos en el estado de ánimo y fomenta la autonomía, entre otras ventajas.

¿Qué debemos hacer para prevenir y controlar la ansiedad?

  • Establecer una dieta sana y equilibrada, hay que acostumbrarlos a comer de todo desde pequeños, así es mucho más fácil.
  • Eliminar o reducir la bollería y la comida rápida.
  • Poner en el plato la cantidad justa para que este bien alimentado, no más.
  • Evitar que coma entre horas.
  • Promover que realice ejercicio físico regular.
  • Reducir y controlar las horas que dedica a actividades sedentarias (TV, videojuegos…)
  • Mientras come no debe estar viendo la TV ni estar jugando, pues debe estar pendiente de lo que come y de la sensación de saciedad.
  • Acostumbrarlo a que coma despacio y mastique bien.
  • Si tiene sobrepeso es muy importante ayudarlo, entenderlo, apoyarlo y valorarlo. Nunca hacer comentarios ni bromas acerca de su cuerpo.
  • Seguir las indicaciones del pediatra de cabecera que nos debe orientar en nuestras pautas de alimentación.