La vuelta a la rutina afecta a los más pequeños de la casa.

La vuelta a la rutina no solo afecta a los mayores sino que también afecta a los más pequeños de la casa, sobre todo a aquellos que acuden por primera vez al colegio, como son por ejemplo los niños de tres años que entran por primera vez en un curso escolar con asignaturas, horarios, lejos de sus padres, etc. También afectará mucho a los niños que pasan de la educación primaria a la secundaria, sobre todo a aquellos que tienen que cambiar de centro escolar.

Los niños más pequeños que entran a jardín de infancia también pueden sentirse extraños ante un cambio tan importante como este, aunque son más pequeños y por tanto, pueden adaptarse mejor a la situación, aunque no sin tener en cuenta que estarán lejos de sus padres y no tendrán ese apoyo paternal que han tenido anteriormente.

Los niños de tres años y cuatro son los que más se sienten afectados, para ello el colegio propone un período de adaptación que puede variar entre una semana y tres, en este período  el colegio adaptará un horario que será mayor conforme vayan pasando los días. Podemos ver cómo en los primeros días, aunque en algunos casos puede llegar a durar bastante tiempo, los niños lloran, muestran rabietas o incluso llegan a vomitar en la entrada al colegio y no quieren separarse de su madre o padre.

¿Qué podemos hacer para evitar esta circunstancia?

Es importante que vayamos preparando a nuestro hijo semanas antes para la nueva aventura que le espera, por ejemplo, podemos hacerle partícipe de las compras del material escolar, podemos pasear delante del colegio  mostrándole que ese va a ser su nuevo cole y que va a hacer muchos amigos con los que podrá jugar.

En el caso de los más mayores que pasan de la educación primaria a la secundaria, debemos tener en cuenta que entran en otra etapa, incluso pueden empezar a juntarse con niños  mayores. Debemos tener paciencia con los estudios, al principio pueden verse en una situación de angustia debido a que el horario del instituto aumenta y las asignaturas también, debemos decirle que no se preocupe y que este muy tranquilo. En el caso de que el niño cambie de centro escolar porque en su antiguo colegio no se disponga de estudios superiores, probablemente entrará con sus antiguos compañeros y esto le hará sentir más reconfortado.

En todo cambio de ciclo nuestros hijos necesitan un poco de tiempo para poder adaptarse a la nueva etapa que les espera. Nuestro apoyo, dedicación y paciencia harán que lo consigan más rápidamente.