Aun en nuestro país tenemos la tradición de celebrar estas fiestas en familia, con algún compromiso que de poder elegir quizá no haríamos, pero que por unas razones u otras creemos que debemos hacer y así evitar un conflicto con alguien o incluso con uno mismo.

En algunos casos la distancia entre el querer y el poder es bastante grande y ante estas cosas es necesario plantear cómo llevarlo lo mejor posible y que además esto no sea un sufrimiento sino un momento de descanso y a poder ser de disfrute.

Ante esta situación, no cabe duda que lo más importante es la actitud, a veces decidimos ceder y hacemos determinadas cosas pero nuestra actitud  es de enfado, de rechazo permanente y además me ocupo de manifestar de alguna forma y sin dejar de repetir o de repetirme, el esfuerzo o lo poco que me gusta la situación. Pues quizá este sea el primer paso, si has decidido por la razón que sea que debes o que vas a ir, olvídalo, y hasta el momento no pienses más en el asunto y si aún dudas ten en cuenta las razones que te llevaron a decir “SI” y no permitas que esto te haga no disfrutar de otras cosas, personas o momentos.

Cuando estés en el momento de la reunión intenta ser cordial y no transmitir la desgana, esto  facilitará y evitará crear mal ambiente y conseguirás que las personas a quienes acompañamos que de verdad te importan, disfruten.

Es importante que te apoyes en aquella o aquellas personas que puedan resultarte agradables de entre todas las que están en la reunión, pero de una forma discreta. Así como alejarte de aquellas otras personas con las que hayas tenido alguna situación desagradable.

Nunca saques ni participes en la conversación que pueda llevar al conflicto, pues puede llevarte a perder el control y  decir o hacer lo que no conviene.

Controla la ingesta de alcohol que puede  llevar  a perder el control y como consecuencia decir o hacer lo que no debes. No busques ni estés pendiente de cometarios para luego comentar e interpretar con tu pareja y así alargar la situación y generar conflicto entre vosotros.

Una vez finalizado el evento o reunión hay que valorar que se ha hecho lo que se ha considerado que se debía hacer y que a  veces no renunciar a ese momento es necesario porque muestra pareja e hijos lo necesitan.

A veces los momentos familiares no son tan felices o por lo menos para algunos, pero dependiendo de nuestra actitud, la situación se puede hacer insoportable o simplemente llevadera y sobre todo busca lo positivo de cada momento.

Feliz Navidad.