Valoranos!

Los celos que sufren muchas de las personas se deben básicamente a inseguridad y baja autoestima. Si una persona es insegura le abordarán pensamientos que girarán en relación a la idea de que su pareja lo dejará por cualquier otra persona que pase por delante en el curso de su vida porque tendrá múltiples cualidades personales mucho mejores que ella.

Y es cierto que es necesario mantener un  temor controlado a perder la pareja, y me atrevería a decir que este temor es sano en la medida que conseguirá actuaciones tendentes a cuidar la relación y a valorarla adecuadamente, sin caer en rutinas o en cansancio por no buscar situaciones que hagan revivir la ilusión por realizar proyectos juntos.

También es cierto que hay un número, cada vez mayor, de parejas que se rompen y ese temor, siempre que sea razonable, está basado en una idea racional, porque esa posibilidad existe. Diferente es el temor mucho más intenso que puede aparecer en las personas celosas con necesidad de atención clínica. En estas personas la idea de base es totalmente irracional y se basa en ciertos miedos e ideas fijadas sin posibilidad de ser rebatidas, pues el celoso las cree firmemente.

En este caso, la persona celosa nunca podrá dejar de creer que sus celos están basados en algo real y aunque se le consiga hacer ver su escasa realidad, sigue pensando que sus celos son con motivo. A veces el celoso no tiene argumentos racionales para rebatir su creencia pero aún así sigue creyendo en su veracidad. Estos pensamientos hacen generar en el celoso un perfil de personalidad de carácter triste, depresivo y también irascible, donde fácilmente pierde el control. Este perfil no se manifiesta al inicio de la relación, suele aparecer cuando la relación de pareja está más avanzada.

Los celos pueden ser controlados mediante una psicoterapia adecuada y a veces psicofarmacología necesaria, pero ciertamente requiere una buena inversión en tiempo y en esfuerzo. Como medida general y básica para promover una relación sana en la pareja indicaré dos actitudes indispensables para que se minimicen los efectos devastadores de los celos, y son el mantener desde el principio una relación basada en la comunicación y en la confianza, de forma que los pensamientos irracionales que mantienen los celos tengan menos margen de aparición. Además de todo esto es necesario tener en cuenta que una relación de pareja sana se basa en que cada miembro de la pareja disponga de su propio espacio y que los momentos de conexión, que deben estar basados en el respeto mutuo, sean de calidad.