Valoranos!

Muchas personas esperan con entusiasmo la entrada de la primavera, ya que esta estación, lleva asociada el aumento del bienestar subjetivo –felicidad-, por sus factores intervinientes, tales como: el aumento de la temperatura, la prolongación del tiempo de luz solar, así como la reverberación de la naturaleza.

Pero, dicha percepción externa tiene su base biológica correspondiente, dado que, una temperatura moderada favorece el estado de ánimo positivo, frente a las temperaturas extremas –de calor o frío-.

Asimismo, el permanecer más tiempo en contacto con la energía lumínica natural se favorece la sintetización de vitaminas fundamentales para nuestro organismo, a la vez que el aumento de luz solar tiene efectos psicológicos y emocionales, por sus cambios en nuestros neurotransmisores. En concreto, un aumento de la melatonina -con efecto regulador en los ciclos de vigilia y sueño, por lo que necesitaremos menos cantidad de sueño para sentirnos descansados/as- y la serotonina -que provoca una mejora del estado de ánimo y que se demuestra en niveles más altos de alegría y de vitalidad-.

Sin embargo, en algunas personas puede aparecer una alteración transitoria, conocida como “astenia primaveral”, dado que la adaptación a la transición del clima afecta, como hemos visto, al sistema nervioso a través de los neurotransmisores. Algunos de sus síntomas principales son: disminución del apetito o del sueño, cansancio profundo, fatiga física o falta de energía para las actividades diarias.

Este trastorno tiene una prevalencia de 1 de cada 10 personas, y afecta más a mujeres que a hombres. La duración, por lo general, es de algunos días y remite sin mayores consecuencias.

Finalmente, plantear algunas recomendaciones positivas para contrarrestar el posible desequilibrio emocional:

1. Incrementa el consumo de frutas y hortalizas como fuente de energía.

2. Practica actividad física moderada con regularidad.

3. Apuesta por una rutina diaria estable de sueño y alimentación. Y si tienes que insertar cambios hazlo de manera paulatina.

4. Organiza actividades al aire libre que te conecten con la naturaleza.

5. Fomenta los encuentros sociales con tus familiares y amistades.

6. Haz una lista de cosas que te gustaría hacer para aprovechar la primavera.