Valoranos!

La selectividad es una prueba que realizan los estudiantes sobre estas fechas, una vez finalizado el bachiller,  para poder acceder a la universidad. Probablemente sea la prueba más importante, o al menos de más relevancia, a la que se hayan presentado hasta el momento en su vida académica.

Los jóvenes notan, en el momento en el que se acercan a la fecha del examen, que su cuerpo les envía signos de ansiedad.

Estos signos pueden ser:

  • Sensación de nerviosismo e irritabilidad mayor a la usual.
  • Molestias abdominales.
  • Sensación de falta de aire.
  • Bostezos, aún sin somnolencia.
  • Alteraciones del sueño, sobre todo dificultad para conciliar el sueño.
  • Alteración del ritmo cardíaco o sentir palpitaciones.
  • Sensación de pérdida de equilibrio.
  • Pérdida de memoria o de concentración, con lo que notan que retienen menos los conocimientos.

Las recomendaciones que se pueden seguir para evitar que estos signos aparezcan a la hora de enfrentarse a la selectividad son las siguientes:

Antes del examen:

  • Preparar con tiempo suficiente toda la documentación y todo el material necesarios para poder realizar el examen.
  • Informarse del sistema de puntuación de la prueba.
  • Evitar el último repaso a fondo si ya no hay tiempo. Para ello debería haber sido necesario una mejor planificación del tiempo.
  • Llegar con tiempo suficiente a la cita para realizar el examen, ir sin prisas.
  • No hablar de los temas del examen en el momento antes de entrar a la prueba.

Durante el examen:

  • Leer y entender perfectamente todas las instrucciones necesarias antes de empezar la prueba.
  • Leer todas las preguntas antes de disponerse a responder.
  • Empezar por un orden de respuesta donde se respondan antes aquellas preguntas que se saben bien, dejando para el final aquellas otras en las que tenga menor confianza en saberlas.
  • Controlar el tiempo que se tiene para escribir las respuestas.

Cómo pueden apoyar los padres:

El mejor apoyo que pueden recibir los hijos ante la inminente prueba a la que se van a enfrentar es la confianza. Recordarles que si el curso académico ha sido bueno y han puesto todo de su parte estudiando y sacando el curso adecuadamente con las notas que esperaban, también deben confiar en que sacarán la nota que esperan en selectividad.

Es cierto que actualmente no es suficiente saber que el 93% de los alumnos que se presentan superan la prueba de selectividad. La mayor cantidad de estrés aparece ante la necesidad de obtener una determinada nota que sea suficiente para poder acceder a los estudios universitarios que se desea.

Pero no cabe duda que el nivel de ansiedad puede ser determinante para “arañar” o no esas décimas que pueden ser tan determinantes. Si tienes en cuenta estas recomendaciones y logras controlar tu ansiedad, sin duda obtendrás mejores resultados.

¡Ánimo que ya queda muy poco y pronto llegará el merecido descanso!