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El mecanismo que regula el hambre está manejado  en los animales por dos conceptos fundamentales, el hambre y la saciedad. Por ejemplo sin un animal tiene sus depósitos de alimentos vacíos siente hambre debido a que la cantidad de glucosa en sangre está baja y entonces comerá. Cuando aumenta la cantidad de glucosa en sangre entonces será cuando note la sensación de saciedad.

Pero en los seres humanos este mecanismo no se comporta de forma rígida, sino que está influido por aspectos como el entorno social. El comportamiento social y los factores culturales determinan los hábitos de alimentación de cada cultura, por tanto la cultura impone sus normas y el hambre pasa a depender de este control.

Los animales tienen un mecanismo regulador mediante el cual pueden distinguir si la comida que ingieren tiene más o menos calorías. Así según el tipo de  alimentos que ingieran comerán mayor o menor cantidad. Los animales que van en manadas pueden llegar a engordar más debido al agente socializador que antes hemos mencionado.

¿Pero qué es lo que incita a comer a los seres humanos?

  • Las horas y la forma de distribuir nuestro tiempo al día.
  • Los sentidos, la vista, el olfato,… pueden despertar la necesidad de ingerir alimentos.
  • Las relaciones sociales y el hecho de asociarlas a comer y beber.
  • Las bajadas de glucosa también afectan a la necesidad de ingerir alimentos.

Cuando los niveles de glucosa en sangre son bajos el organismo responde a ello de dos formas, una es a nivel del sistema nervioso simpático segregando adrenalina y noradrenalina. También  a nivel cerebral el cerebro detecta rápidamente la falta de glucosa.

Con esta explicación queda claro que a nivel nervioso y cerebral se está continuamente emitiendo información a nuestro nivel de consciencia sobre la necesidad o no de ingerir alimentos y ello se debe ante todo a mecanismos químicos. Pero el modo de organizar nuestros hábitos generales de nuestra vida y cómo nos influyen los hábitos sociales también afecta a la necesidad de ingerir una mayor o menor cantidad de alimentos.