Estamos entrando en el verano, época  muy calurosa  en general y con la aparición añadida de olas de calor intenso frecuentes. En esta época del año siempre suelen surgirnos algunas dudas, como por ejemplo ¿hasta qué punto puede afectarnos el calor? Mentalmente…¿rendimos menos debido a las altas temperaturas?

La mayoría de las personas somos capaces de aceptar bien el calor, así como cualquier cambio de temperatura, pero un exceso de calor puede afectarnos tanto física como psicológicamente.

Físicamente un exceso de calor nos hace encontrar  más cansados, notamos que nuestro cuerpo no es capaz de descansar lo suficiente por las noches debido al calor y durante el resto del día sentimos una sensación de agotamiento físico extremo hasta tal punto de mostrarnos más sensibles. Aunque por otro lado,  también podemos notar cómo estamos más alegres que en otras estaciones del año, como en el invierno o en el otoño, debido a que hay más luz solar para aprovechar y eso nuestro cuerpo lo agradece.

Psicológicamente podemos presentar una serie de síntomas parecidos a un cuadro de ansiedad,  insomnio, inquietud, irritabilidad, incomodidad y dificultades para concentrarnos.

Es muy importante que durante este tiempo nuestro cuerpo descanse adecuadamente, así como refrescarnos durante el día y mantenernos hidratados correctamente. No debemos pensar solamente en el calor que tenemos, sino que debemos distraernos, puesto que si solo pensamos en el calor nuestro cuerpo sentirá más sensación de agobio.

¿Qué podemos hacer para minimizar la sensación de calor?

  • Hidratarnos de manera adecuada. Es necesario multiplicar por tres la cantidad de agua que bebemos de forma habitual en otra época del año menos calurosa.
  • Evitar estar mucho tiempo a la intemperie, sobre todo en la franja horaria más calurosa, desde las 12.00 h. hasta las 18.00h.
  • Buscar lugares apropiados donde podamos estar resguardados del sol y con una temperatura agradable, buscar locales bien acondicionados…
  • En casa mantener la temperatura baja con pequeñas actuaciones como bajar persianas, cerrar cortinas, etc.
  • Si estamos tomando cualquier tipo de medicación consultar al especialista sobre los posibles efectos adversos deshidratantes de los fármacos que se tomen.
  • Hay que saber que una siesta tras el almuerzo, coincidiendo con la franja horaria de más calor, ayuda a regenerarnos del desgaste extra que el calor produce en nuestro organismo.

De todas formas es una época del año donde es necesario bajar el ritmo y buscar más momentos de descanso. ¡Feliz verano!