Es una de las denominadas parasomnias, consistente en rechinar los dientes de forma que éstos se van desgastando.

Está asociado a la ansiedad, puede ser agravado o mejorado según la capacidad para manejar el estrés que tenga cada persona.

La causa del bruxismo es una actividad muscular canalizada a los músculos de la boca que hace rechinar los dientes  debido a  una tensión involuntaria.

Se dan dos tipos, el bruxismo diurno y el nocturno:

El bruxismo nocturno se caracteriza por episodios duraderos de no menos de cinco minutos durante la noche y que se repiten alrededor de cada noventa minutos, caracterizados por rechinamiento y masticación resbalando los dientes. Se asocia a desórdenes aparecidos durante el período que va desde el sueño profundo al sueño superficial.

Tanto el bruxismo nocturno como el diurno coinciden en una serie de signos y síntomas que marcan la gravedad del proceso:

  • Desgaste dental, en algunos pacientes el desgaste es tal que queda toda la corona dentaria o la raíz a nivel de encía.
  • La afectación de la pulpa es tal que puede aparecer lo que se denomina necrosis pulpar.
  • Puede producir una hipertrofia muscular.
  • Disfunción articular con un dolor crónico que puede llegar a producir impotencia funcional.

El bruxismo diurno aparece por otras causas distintas a un desorden en alguna fase del sueño. En este caso se asocia más a sintomatología ansiosa, frustraciones, miedos, etc.

Se debería hacer una adecuada evaluación del bruxismo, mediante la cual un profesional cualificado debería analizar si es un bruxismo vertical u horizontal, que dependerá, entre otras cosas, de la relación maxilar y del desgaste de la corona dentaria.

Para llevar a cabo un tratamiento eficaz se debería hacer un buen diagnóstico que permita poner una férula o placa de relajación muscular, realizada de material acrílico,  adecuada y que ejerza bien su función de lograr el equilibrio oclusal.

A nivel psicoterapéutico el tratamiento consistiría en instruir al paciente, mediante técnicas eficaces de psicoterapia cognitiva y conductual, en mecanismos de  manejo y control eficaz del estrés.