La temporada estival comienza y con ella las vacaciones de los niños, aunque habitualmente su periodo  vacacional es más extenso que el de los padres, planteando esto ciertas dificultades a la hora de mantener una buena organización familiar.

Las familias recurren entonces a familiares, campamentos u otras actividades según sus posibilidades. Pero estos recursos no son siempre los mejores para el menor, debemos tener en cuenta sus preferencias.

Es cierto que los niños se han merecido el descanso por el curso de trabajo y de esfuerzo, pero tampoco  se trata de que ahora se caiga en total inactividad, puesto que los logros de todo un curso escolar se pueden echar a perder en los meses de verano.

Es necesario mantener un equilibrio y sobre todo combatir el aburrimiento. Para ello es conveniente buscar actividades que no se pueden hacer en otra época del año. Mantener las relaciones con otros niños es  muy importante. Realizar actividades al aire libre, no dejarles que estén un número de horas alto en casa con videojuegos o realizando actividades poco estimulantes.

Pero también hay unas normas generales que debemos tener en cuenta, porque debemos ponernos en su lugar para poder entender lo que ellos esperan de sus vacaciones y conseguir  que sean lo más satisfactorias posibles para ellos y para los papás.

Normas a tener en cuenta:

  • Los hábitos adquiridos durante el invierno no deben ser eliminados drásticamente, los niños deberán mantener  sus horarios de sueño y comida aunque podrán ser menos rigurosos.
  •  Propiciemos un programa de apoyo o refuerzo solo si el niño realmente lo necesita. El periodo estival debe ser fundamentalmente para el descanso y hay que dar prioridad a las actividades encaminadas al aprovechamiento del tiempo libre.
  •  Es importante hacer todo lo posible para estimular la faceta creativa de nuestros hijos, esta se enriquece con los juegos en equipo y la estimulación ambiental, es conveniente que juegue con amigos y que realice actividades lúdicas fuera de casa.
  •  Escoger talleres donde ellos elijan la actividad que prefieran es muy importante, los talleres o actividades que se elijan deberán hacerles pasar momentos de relajación y de diversión y a la vez deben favorecer el desarrollo de sus habilidades.
  • Las actividades más recomendables que deben realizar  los niños son aquellas que fomentan la creatividad, las capacidades artísticas y las recreativas y que además son divertidas para él.
  • Es también importante que en estas fechas podamos realizar con los niños las actividades compartidas en familia que en otras fechas no es posible debido a la actividad laboral de los mayores. Esto hará que se fortalezcan las relaciones familiares.