Valoranos!

En las separaciones conyugales los grades perjudicados son siempre los hijos,  y si además los progenitores  no tienen la capacidad de saber separar sus conflictos personales para atender las necesidades del menor, se puede llegar a utilizar a éstos como arma arrojadiza hacia el otro,  causando en los niños un sufrimiento tan grande como irreparable.

Ante esta situación  siempre cabe plantearse cómo hacerlo para  que la situación de conflicto familiar cause  el mínimo daño posible a los que son más indefensos.

Es aconsejable, una vez tomada  la decisión de la separación, que sea transmitida de forma conjunta a los hijos, el mensaje que se transmita será adaptado a la edad del menor sin necesidad de entrar en aquellos detalles innecesarios o para los que consideremos no está preparado.

NORMAS FUNDAMENTALES A TENER EN CUENTA:

  • No se debe compensar el dolor con regalos, el hijo solo necesita tiempo y tener la garantía de saber que, a pesar de los conflictos, seguirá siendo muy importante para sus padres.
  • En ningún momento y bajo ningún concepto se criticará y mucho menos se faltará el respeto de la ex pareja en presencia del hijo. Le hacen mucho daño las mentiras que se dicen del otro progenitor con el fin de
  • Nunca el niño debe ser testigo ni actuar como mensajero de los problemas de los mayores. Todas las actuaciones de los adultos encaminadas a hacerse daño tiene un gran perjudicado, el niño.
  • El hijo tiene que saber que puede y debe seguir queriendo a los dos progenitores por igual, sin necesidad de ocultarlo por temor a fallar a alguno, pues entraría en un conflicto de lealtades que le haría mucho daño.
  • No se puede poner al niño en la tesitura de decidir con quién quiere estar o convivir durante más tiempo, no debe sentir que está fallando a alguno de los dos.
  • No se puede dejar  que piense que es el  culpable de la separación, para eso hay que dedicarle tiempo y explicárselo muy bien.
  • Cuando llegue enfadado de casa de su padre/madre en muchas ocasiones será porque está triste y le gustaría estar con los dos, hay que entender esto y apoyarle.
  • Es necesario cumplir los compromisos que adquirimos con nuestros hijos, no se puede faltar a ninguna cita ni acontecimiento importante para él, no hay excusas, ningún padre puede imaginar el dolor que provoca en su hijo el quedarse esperando.
  • Ya es bastante duro para el niño aceptar a la nueva pareja del padre/madre como para que además dificultemos su relación con esta persona.
  • No podemos pedir que actúe como un espía y que nos informe de lo que hace el otro.
  • Nuestros hijos nunca deben ser un instrumento de venganza, hay cosas que el niño no debe saber sobre todo en este momento tan difícil para todos, habrá tiempo y capacidad para saber y entender más adelante.

El hijo, tras la separación de sus padres, necesita tener la seguridad de que la relación de pareja ha terminado, pero también que la relación con  él será para siempre, pues la NECESITA.