Se trata de un trastorno funcional caracterizado por una serie de síntomas gastrointestinales que cursa con dolor abdominal, se alternan diarrea y estreñimiento  y coinciden en el tiempo con sensación de fatiga o insomnio, sin que exista causa orgánica que explique dicha sintomatología.

Este síndrome es la principal causa de las consultas ambulatorias del aparato digestivo, ocupando entre un 30 y un 70% de dichas consultas.

En la investigación sobre las causas que producen el síndrome del intestino irritable se ha visto que existe una relación directa entre las condiciones ambientales, el comportamiento de las personas y los síntomas que padecen. En estas investigaciones se ha demostrado que el estrés percibido por el paciente actúa directamente agravando la sintomatología.

No obstante aún no está clara la causa principal que hace aparecer este síndrome, lo que hace que se manejen diferentes tratamientos farmacológicos y psicoterapéuticos encaminados a mejorar la sintomatología.

El tratamiento farmacológico se caracteriza por ser principalmente sintomático, ayudando a paliar el dolor u otros síntomas molestos  que causan malestar en el paciente.

El tratamiento psicológico se enfoca  a que el paciente adquiera herramientas para controlar el estrés y la sintomatología ansiosa, para ello se pueden utilizar técnicas como el tratamiento mediante biofeedback y  la relajación muscular, encaminadas a conseguir una disminución en el nivel de activación del paciente, lo cual es clave, según las investigaciones,  para la mejoría de la sintomatología.

Por otro lado es necesario hacer una evaluación en el paciente sobre las características personales y ambientales que están haciendo aparecer y manteniendo la sintomatología. Para ello es conveniente instruir al paciente para que diariamente observe determinados aspectos de  su conducta en relación con la sintomatología que observa, para ello se le puede facilitar algún modelo de autorregistro específico. Es también necesario utilizar técnicas de observación y realizar un estudio sobre la sintomatología y su relación con determinadas  conductas desadaptadas que pueda estar emitiendo, haciendo especial mención al plano social y su actuación en él, pues a veces determinadas conductas desadaptadas se ven fácilmente  reforzadas en este aspecto.

Se puede determinar que los pacientes afectados por el síndrome del intestino irritable pueden mejorar significativamente con un tratamiento farmacológico y psicoterapéutico adecuado.