Valoranos!

Las vacaciones nos permiten descansar y poder desconectar de un horario que seguimos diariamente durante el curso escolar de los niños y el trabajo. Pero en muchas ocasiones, este no es el caso, ya que las vacaciones en familia pueden ocasionar más estrés y trabajo que descanso.

Los niños disponen de más vacaciones que los padres, estamos hablando de dos meses y medio de vacaciones. En estos casos podemos encontrar diferentes situaciones familiares:

  • Padres trabajando e hijos sin clases ni actividades.
  • Padres trabajando e hijos de campamento o con los abuelos/familia.
  • Toda la familia de vacaciones.

Es un tiempo de descanso para los niños, aunque si nos encontramos en  la situación de que los padres trabajen debemos buscarle algún entretenimiento para poder realizar durante el verano.

Hoy en día existen muchas escuelas de verano y campamentos que proporcionan entretenimiento a los niños a la vez que desarrollan su parte lúdica, las relaciones interpersonales y habilidades sociales, etc… ahorrándole trabajo a los familiares, que normalmente son los abuelos los que se encargan.

Si encontramos la suerte de poder realizar una escapada vacacional toda la familia unida, es importante tener en cuenta que cada uno necesita su espacio también en vacaciones, por ejemplo, puede ser necesario salir con los amigos que se hagan durante su estancia en el lugar de vacaciones. También es importante que los padres puedan disfrutar juntos, así como cada uno individualmente de sus hijos.

Es un tiempo para ‘recargar las pilas’ y poder conectarnos más con la familia, puesto que durante el curso no tenemos tiempo suficiente debido al trabajo, los estudios, las actividades extraescolares, etc.

Los hijos buscan ese momento durante todo el año, por tanto, disfrutarán más con un momento de ocio familiar que con muchas actividades organizadas.

Buscar esos momentos familiares, aunque se respeten las necesidades de espacio que cada uno necesite, garantizarán unas vacaciones que sean realmente reparadoras.