Terapia de pareja
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La pareja debe ser cuidada mutuamente, por ambos miembros, de manera que cada cual sea capaz de manifestar sus propias necesidades sin temor al propio hecho de hacerlo y sin provocar con una actuación inadecuada que el otro se sienta invadido.

La pareja comienza su relación de manera conjunta, con múltiples objetivos e ilusiones, pero según va pasando el tiempo la relación se va deteriorando si la dejadez en su cuidado se olvida y deja de ser algo importante, desviando la atención hacia otros objetivos, atención a  los hijos, exigencias laborales, familiares u otras que consiguen que el cuidado necesario se deje de hacer.

Pero no cabe duda de que este olvido en el cuidado  de la relación de pareja puede  traducirse  posteriormente en deterioro en la relación y en el alejamiento de la misma. La terapia de pareja revisa todos estos aspectos.

Cuidar la pareja también consiste en evitar que la relación se convierta en rutinaria y carente de ilusión.

Los síntomas en la crisis de pareja

La pareja empieza a estar mal emocionalmente cuando  se pierde la comunicación. Puede llegar un momento en el que alguno de los dos  deja de expresar lo que necesita para  sentirse bien, o que, aunque lo exprese, no sienta que su pareja se esfuerce en hacer aquello que necesita.  Esta situación  suele ser el inicio de un deterioro que puede llegar a ser muy significativo. La expresión de las propias necesidades es muy importante, hay veces en que las necesidades no hay que expresarlas porque existe una capacidad importante de conocimiento de la pareja y como tal no se hace imprescindible dicha expresión. Pero en los casos en que el grado de conocimiento emocional del otro no es tan intenso, cuando no se conocen bien,  se hace imprescindible  propiciar un acercamiento donde la pareja sea capaz de expresar sus propias necesidades de manera adecuada. Si no se consigue llevar a cabo dicha expresión de necesidades de manera adecuada y se comienzan a atender individualmente las propias necesidades, la pareja comienza a entrar en crisis.

Problemas en parejas con hijos

La llegada de los hijos suele ser un motivo de cambio para la pareja, cuando llega el primer hijo el tiempo que antes se dedicaba a cuidar la pareja se deberá dedica ahora a la atención a los hijos. El tiempo de atención total que cada persona es capaz de ofrecer es limitado, por lo que esta nueva situación exige un nivel de adaptación adecuado a la nueva situación. Para que la adaptación sea favorable y no genere malestar, siempre habrá que tener claro que la adaptación debería ser de los padres hacia las exigencias de los hijos y no al contrario. Muchas parejas lo intentan de forma errónea generando así un elevado nivel de estrés y de frustración al no conseguir sus objetivos por un planteamiento equivocado.

Es fundamental mantener a los niños al margen de las desavenencias que puedan surgir debido a una comunicación deficiente en la pareja. La salud emocional del menor requiere siempre de un ambiente familiar estructurado y en armonía. Muchas de las parejas que acuden a terapia presentan este tipo de alteración en su estructura familiar.

La sexualidad en las parejas con problemas

La sexualidad es una parte importante de la pareja, por lo tanto mantener el cuidado y el bienestar emocional adecuados para que así se propicie una actividad sexual satisfactoria y sana para la pareja se entiende como algo necesario.

Pero es obvio que si la pareja no se encuentra en un buen momento emocional, será difícil que consiga un buen momento sexual.

Problemas de comunicación en las parejas

El estrés, las exigencias diarias, las ocupaciones excesivas y el cansancio que esto genera son factores que influyen negativamente en la comunicación.

Si el tiempo que consigue la pareja estar junta está limitado y además el cansancio está presente, suele ocurrir que la comunicación decrece hasta que desaparece e interfiere en la calidad de la relación.

La base de la pareja es la comunicación y la confianza que se adquiere con la comunicación.

Ejercicios prácticos en la terapia de pareja

La relación de pareja se complica cuando empieza a decrecer la comunicación y la pareja se acaba distanciando.

Por ello es necesario que se trabajen algunos aspectos como los siguientes:

  • Dejar cada día un tiempo de quince minutos para hablar de cosas importantes para cuidar la pareja.
  • Buscar que los tiempos de interacción de la pareja, aunque sean cortos, sean de calidad.
  • Cuidar las emociones, que haya un momento cada día para expresar y acercarse a la pareja.
  • El fin de semana propiciar actividades gratificantes en común.


Cuando acudir a terapia de pareja

En ocasiones la pareja se agota demasiado haciendo frente por sí mismos a las continuas desavenencias surgidas y la falta de resultados hace  que se acaben alejando cada vez más. Lo recomendable es acudir a terapia de pareja cuando empiecen a aparecer los síntomas.

Es conveniente que ante las primeras muestras de desgaste se pida ayuda. Sobre todo cuando se llegue al momento en el que ya no se sienta la capacidad para conseguir el necesario acercamiento por ellos mismos.

Si uno de los dos no quiere ir a la terapia de pareja

En el caso de que algún miembro de la pareja no vea la necesidad de acudir a la terapia de pareja, podrá hacerlo unilateralmente aquel que sienta esa necesidad. Esto es frecuente y el tratamiento psicoterapéutico deberá estar enfocado en estos casos a trabajar la sintomatología aparecida debido a la relación traumática y buscar un espacio donde el paciente permita ver con claridad su situación personal y emocional.


Resumen final

En definitiva, la relación de pareja se basa en aspectos tan importantes como la comunicación y la confianza, por lo que si aprecias que la relación se distancia no dejes pasar un día más sin que elabores un plan de CUIDADO ESPECIAL de tu pareja, donde cada uno deberá explicar  sus necesidades personales para que el otro se acerque y le ayude a conseguir llevarlas a cabo.

Piensa que mientras más tiempo pase sin que se aborden estos aspectos, mayor será la distancia que se establezca entre los dos y mayor la dificultad para que volváis a estar unidos.