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Factores de riesgo en niños.

El cuidado y la atención a los niños en  salud mental es necesaria y aunque es frecuente encontrar  niños en las consultas de salud mental, las consultas suelen ser ante situaciones clínicas evidentes.

En este caso es necesario atender otros acontecimientos de interés que no dan la cara cuando los niños son pequeños pero que son cruciales para que en la edad adulta puedan aparecer problemas emocionales.

Es importante señalar que alteraciones emocionales importantes en la edad adulta empiezan a gestarse de forma encubierta en la edad infantil. Por esto es importante evaluar la actuación de los menores ante los denominados “acontecimientos vitales importantes”.

Pueden ser acontecimientos vitales importantes para un menor el fallecimiento de un progenitor o de un familiar cercano, una enfermedad de un progenitor, la separación de sus padres, u otros acontecimientos experimentados por el niño como desbordantes.

Un estudio reciente realizado en el año 2017 por  Mayelin Rey Bruguera, Calonge-Román y Martínez Arias en la Facultad de  Psicología de la Universidad Complutense de Madrid informa  que el noventa por ciento de los niños estudiados habían experimentado al menos un acontecimiento vital estresante en los últimos dos años.

Estos acontecimientos se asocian a la aparición de sintomatología depresiva o a un menor nivel de adaptación familiar y escolar.

Es importante señalar que este estudio se ha realizado en menores en un contexto social actual en la Comunidad de Madrid y que es muy importante que los propios niños sean quienes informen de los acontecimientos que para ellos son percibidos como estresantes. Descubrir estos acontecimientos y cómo les afecta puede dar lugar a que se  intervenga en el entorno escolar o familiar con medidas de apoyo necesarias encaminadas a prevenir dificultades emocionales posteriores.

Esta información es además muy importante porque el clínico debe hacer una valoración complementaria del entorno del niño y no únicamente de la sintomatología que presenta en el momento de la consulta.

Este estudio concluye que conocer los factores de riesgo en la vida del niño es fundamental para mejorar la atención profesional en la vida adulta.