Valoranos!

Se trata de una disciplina meditativa occidental basada en prestar atención con plena conciencia al momento presente.

El Mindfulness o conciencia plena consiste en prestar atención, momento tras momento, ya sea a sensaciones corporales, emociones, pensamientos, así como al ambiente próximo, mediante la aceptación, es decir, atendiendo a las emociones y los pensamientos sin juzgar si son correctos o no.

De esta forma, nos enfocamos en los que percibimos a cada momento, en el presente, es decir, en el aquí y ahora, en lugar de proceder con la constante rumiación acerca del pasado o preocupación sobre el futuro, ambas formas de pensamiento asociadas a la ansiedad y otros estados emocionales negativos.

Así pues, cabe señalar que desde la psicología clínica se han desarrollado varias aplicaciones terapéuticas basadas en esta disciplina,  para ayudar a reducir la ansiedad, la depresión, y el estrés.

Ahora bien ¿cómo podríamos aplicarlo a la vida cotidiana? A continuación algunos puntos a tener en cuenta:

1)      Conecta profundamente con aquello que estés haciendo, instante tras instante.

2)      Puedes practicar en tu habitación o cuando vas de un lado a otro.

3)      Cuando tu mente divague, dirige la atención a la inspiración y la espiración.

4)      Practica la respiración profunda para volver de nuevo al presente.

5)      La plena conciencia conduce a la concentración.

6)      La práctica continua te ayuda a conectar con tu interior.

Recuerda que, estés desayunando, cepillándote los dientes o yendo hacia el trabajo puedes ejercitarte en la plena conciencia, simplemente dirigiendo tu pensamiento en lo que estás haciendo en ese preciso momento, no en lo que vino antes o lo que vendrá después, así ayudas a serenar tu mente y te sentirás en armonía contigo mismo/a. ¿Te animas a probar?